La nueva disposición nacional que impulsa la donación voluntaria de sangre marca un cambio en el sistema de hemoterapia en todo el país. En el Hospital San Felipe aseguran que el desafío será fortalecer la concientización y sumar donantes habituales para garantizar un stock seguro y estable. “Donar sangre es donar 30 minutos de tu tiempo para salvar 3 vidas”, recordó la Dra. María José Heymo, jefa del Servicio de Hemoterapia, al remarcar la importancia de la participación comunitaria.

La donación de sangre vuelve a estar en agenda a partir de la nueva disposición nacional que busca dejar atrás el sistema de reposición y avanzar hacia un esquema basado completamente en donantes voluntarios y habituales. La medida implica un cambio de enfoque para hospitales y bancos de sangre, que deberán reforzar las campañas de información y la captación de personas que donen de manera periódica.
En el Hospital San Felipe, el Servicio de Hemoterapia viene trabajando desde hace años en esa línea. La jefa del área, la Dra. María José Heymo, explicó a EL NORTE que “es un cambio que a largo plazo va a ser positivo porque nos permite trabajar en previsibilidad y seguridad transfusional”.
Según detalló, el proceso ya había comenzado antes de la nueva normativa. “Desde el año 2018 nosotros comenzamos un trabajo en la comunidad informando y concientizando sobre la importancia de la donación voluntaria de sangre, charlas en escuelas, iglesias, clubes y colectas externas de sangre para que la comunidad tenga la oportunidad de ver y experimentar cómo es donar sangre fuera del hospital”, señaló.
Ese trabajo permitió incrementar la cantidad de donantes voluntarios en los últimos años. “Nosotros pasamos de tener 2% de voluntarios en 2017 a tener casi 35% en 2024. Llegar al 100% de voluntarios va a llevar un tiempo”, indicó.
La especialista explicó que el nuevo escenario obliga a reforzar el trabajo comunitario y la captación de donantes habituales. También remarcó que todavía persiste la costumbre de donar únicamente cuando un familiar o conocido necesita sangre.
En paralelo, el hospital continúa con una demanda constante de hemocomponentes para cirugías, partos, pacientes oncológicos y personas politraumatizadas. “Hoy estamos con stock justo, como pasa en la mayoría de los hospitales”, reconoció Heymo.
La médica recordó además que “no hay otra forma de obtener la sangre que no sea a través de la donación de otro ser humano, no se puede comprar o fabricar en un laboratorio”. En ese sentido, subrayó: “No hay nada que reemplace a la sangre humana”.
Respecto de la importancia de contar con donantes habituales, sostuvo que “un donante voluntario y habitual es la base de la seguridad transfusional”. Además, explicó que “cuando una persona dona 2 o 3 veces al año, podemos hacerle un seguimiento serológico completo y conocer su historial. Eso reduce muchísimo el riesgo de ventana serológica para todas las enfermedades transmisibles por la sangre”.
También señaló que los donantes habituales “tienen menos conductas de riesgo y vienen a donar por convicción, no por presión”, algo que permite planificar mejor el stock disponible.
En cuanto a los grupos sanguíneos más requeridos, indicó que todos son necesarios, aunque suele haber más dificultades para conseguir aquellos con factor RH negativo por su menor presencia en la población.
La jefa de Hemoterapia también hizo referencia a algunos mitos que todavía generan dudas entre potenciales donantes. Entre ellos, la creencia de que donar sangre debilita, engorda o puede provocar contagios. Sobre este último punto aclaró que es “imposible”. Además, explicó que “usamos material descartable y estéril para cada donante”.
Finalmente, dejó un mensaje dirigido a la comunidad nicoleña. “Donar sangre es donar 30 minutos de tu tiempo para salvar 3 vidas. No hay nada que reemplace a la sangre humana. Si estás sano, tenés entre 16 y 65 años y pesás más de 50 kg, te necesitamos”, expresó.
Quienes quieran donar pueden acercarse al Servicio de Hemoterapia del Hospital San Felipe de lunes a viernes de 8 a 9.30 hs con DNI y desayuno habitual. Además, el hospital funciona como centro de inscripción al registro mundial de donantes de médula ósea, una posibilidad abierta a personas de entre 18 y 40 años.

