Rudnev se instaló en San Vicente tras dejar el penal de Rawson
NewsITe
El ciudadano ruso Konstantin Rudnev arribó a Buenos Aires y se trasladó luego a la localidad bonaerense de San Vicente, donde comenzará a cumplir prisión domiciliaria en el marco de la causa que investiga una presunta secta dedicada a la trata de personas y a rituales sexuales coercitivos en San Carlos de Bariloche.
La información fue confirmada por su abogado defensor, Martín Sarubbi, en diálogo con la agencia Noticias Argentinas. El letrado precisó que Rudnev, de 59 años, permanecerá en esta modalidad “por lo menos un año” mientras la justicia federal avanza en la investigación. Hasta ahora, el imputado se encontraba detenido en el penal de Rawson, en Chubut, donde había sido alojado tras su arresto en marzo del año pasado.
Rudnev fue detenido cuando, según la acusación, intentaba abandonar el país desde Bariloche con destino a Brasil. En ese momento se lo vinculó con una organización señalada como secta, sospechada de captar personas con fines de explotación y de realizar rituales sexuales bajo coerción. La investigación generó fuerte repercusión pública por la gravedad de los hechos atribuidos.
La defensa sostiene que no hay pruebas concluyentes
Pese a la imputación, Sarubbi cuestionó con dureza el sustento probatorio del expediente. Afirmó que su defendido fue encarcelado “sin una prueba concreta” y sostuvo que “la causa podría cerrarse hoy mismo sin afectar la reputación de nadie”. Según el abogado, sobre Rudnev se “instaló rápidamente una narrativa de trata y narcotráfico” apoyada principalmente en antecedentes suyos en Europa, pero no en hechos verificados en la Argentina.
“No se analizaron los hechos, se construyó el personaje”, sostuvo el letrado, quien planteó que, a la luz de las declaraciones ya incorporadas al expediente, su cliente aparece “más como víctima que como acusado”. A su entender, lo que en un primer momento se presentó como una maniobra delictiva se fue desdibujando con el avance de las actuaciones judiciales.
El origen de la causa y el testimonio clave
El caso se inició luego de que una joven rusa, también radicada en Bariloche, presentara la documentación de Rudnev al momento de dar a luz y se le requiriera identificar al padre del bebé. A partir de esa situación, la fiscalía la señaló como presunta víctima de explotación, lo que derivó en la imputación contra el ciudadano ruso.
Sin embargo, la misma mujer declaró posteriormente que no había sido víctima de delito alguno. De acuerdo con el relato de Sarubbi, la única vinculación indirecta de su cliente con la causa era que una tercera persona guardaba copias de su documentación para realizar trámites migratorios. “Tres declaraciones distintas coinciden en señalar que Konstantin no tuvo participación ni conocimiento” de los hechos que se investigan, remarcó el abogado.
Con la prisión domiciliaria ya concedida, la causa continuará su curso en la justicia federal, que deberá definir si amplía las medidas de prueba, avanza hacia un eventual juicio oral o dispone el cierre del expediente. Mientras tanto, Rudnev permanecerá bajo control judicial en San Vicente, a la espera de que se resuelva su situación procesal en un caso que combina acusaciones de máxima gravedad con fuertes cuestionamientos a la solidez de la investigación.
“En esta causa, Rudnev aparece más como víctima que como acusado”, resumió el abogado defensor, que insiste en el sobreseimiento de su cliente.


