La Justicia condenó a los acusados por el homicidio de un trabajador metalúrgico asesinado de un disparo cuando intentaron robarle su Peugeot 408 blanco en noviembre de 2022. El hecho ocurrió en inmediaciones de Liniers y Gálvez y quedó registrado por cámaras de seguridad.

Tres delincuentes fueron condenados este jueves a la pena de prisión perpetua por el asesinato de un trabajador metalúrgico ocurrido durante la madrugada del 25 de noviembre de 2022 en Rosario. El crimen se produjo cuando la víctima fue interceptada por un grupo armado que intentó robarle su automóvil en la zona de Liniers y Gálvez.
El tribunal consideró acreditado que los acusados cometieron el delito de homicidio criminis causae, figura que contempla los asesinatos perpetrados para facilitar otro delito o procurar la impunidad. La resolución fue dictada por los jueces Fernando Sosa, Lorena Aronne y Paula Álvarez, mientras que la acusación estuvo a cargo de la fiscal Carla Ranciari.
De acuerdo a la investigación judicial, la secuencia quedó registrada por una cámara de seguridad y pudo reconstruirse además mediante el testimonio de una trabajadora sexual que se encontraba dentro del vehículo al momento del ataque.
Según declaró la mujer durante el proceso, acababa de subir al Peugeot 408 blanco y mantenía una conversación con el conductor cuando fueron sorprendidos por varios jóvenes armados. “Veo a unos cinco pibes jóvenes que tenían armas. Me bajaron del brazo y de los pelos, y como el chico dueño del auto no se quería bajar, se subieron dos. Arrancan fuerte hasta que siento un disparo. El auto se dio contra el árbol y se bajan y se van todos corriendo por Gálvez”, relató.
La investigación determinó que la víctima intentó escapar realizando una maniobra con el vehículo en medio del asalto. En esas circunstancias recibió un disparo en el tórax. Antes de morir, alcanzó a brindar a dos policías una descripción sobre la vestimenta de los atacantes.
En el marco de las tareas periciales, los investigadores encontraron en un contenedor de residuos cercano dos pistolas calibres 9 milímetros y 11.25. El análisis balístico confirmó posteriormente que una de esas armas fue la utilizada para efectuar el disparo mortal.

