El oficialismo modifica su proyecto para contener al sector farmacéutico

NewsITe
En medio de una fuerte pulseada entre el Gobierno nacional y los laboratorios farmacéuticos de capital argentino, el oficialismo decidió introducir un cambio clave en el proyecto de adhesión al tratado de cooperación en materia de patentes. La Casa Rosada resolvió dejar en reserva el capítulo II de la iniciativa, una sección especialmente sensible para los laboratorios nacionales, que temían perder la protección lograda durante la gestión de Cristina Fernández de Kirchner frente a la competencia extranjera.
Según confirmaron fuentes ligadas a la Secretaría de Desregulación, el texto será remitido nuevamente a las comisiones de Relaciones Exteriores, Industria y Legislación General de la Cámara de Diputados. Allí se buscará emitir dictamen el próximo martes, con la mira puesta en llegar a la sesión prevista para el 20 de mayo, cuando el proyecto podría obtener la media sanción.
El capítulo que quedará en suspenso es el que contemplaba la eliminación de ciertos resguardos de propiedad intelectual aplicados a las patentes medicinales. Esas normas habían sido impulsadas en la década pasada con el objetivo de fortalecer a la industria nacional farmacéutica, representada principalmente por las cámaras CILFA y Cooperala. La decisión del Gobierno de hacer la «reserva» implica que ese apartado no será aplicado de manera inmediata en el marco del tratado internacional.
Tensión entre compromisos externos e intereses internos
El cambio de estrategia supone un nuevo retraso en el cronograma que el presidente Javier Milei había comprometido ante su par estadounidense, Donald Trump, en el marco de un entendimiento comercial recíproco. El mandatario argentino había prometido que el tratado de cooperación en materia de patentes estaría operativo a más tardar el 30 de abril, plazo que ya quedó incumplido.
Con el nuevo esquema, recién el 20 de mayo el oficialismo aspira a mostrar una media sanción en Diputados. Luego será el Senado el que deberá retomar el expediente, que ya había sido aprobado en esa Cámara en 1998, para otorgarle la sanción definitiva. Este ida y vuelta legislativo, sumado a la resistencia del lobby farmacéutico, convierte al tema en uno de los más delicados del vínculo entre el Gobierno y el sector privado local.
El 14 de abril, la Cámara baja tenía preparado el dictamen para avanzar con la adhesión al tratado y cumplir los tiempos fijados con Washington. Sin embargo, la presión de los laboratorios nacionales frenó el tratamiento exprés y obligó a la Cancillería a revisar la postura oficial para evitar un conflicto abierto con un actor económico de peso.
Lo que se espera para la sesión del 20 de mayo
En el Congreso se especula con que la sesión del 20 de mayo incluya un temario amplio, en el que la adhesión al tratado de patentes será uno de los puntos centrales. Junto a este debate, el oficialismo planea incorporar el proyecto conocido como ley Hojarasca, que propone una depuración masiva del digesto jurídico para derogar normas consideradas obsoletas, y una iniciativa para modificar el régimen de «zona fría» que beneficia a usuarios de gas en regiones con bajas temperaturas.
- El proyecto de adhesión al tratado de patentes volverá a comisiones para ajustar el texto.
- El Gobierno decidió reservar el capítulo II para preservar intereses de laboratorios nacionales.
- La media sanción en Diputados se espera recién para el 20 de mayo.
- El tema se inscribe en los compromisos asumidos con Estados Unidos en materia de comercio.
«Vamos a hacer la reserva al capítulo II, y con eso todos contentos», señalaron a este medio fuentes de la Secretaría de Desregulación, reflejando la búsqueda oficial de un equilibrio entre las exigencias externas y las presiones internas.
Mientras tanto, el debate sobre el alcance real de las modificaciones a la ley de Patentes promete continuar. Organizaciones del sector productivo, especialistas en propiedad intelectual y actores políticos seguirán de cerca la letra chica del acuerdo, atentos a su impacto en la innovación, la competitividad de la industria farmacéutica local y el cumplimiento de los compromisos internacionales asumidos por la Argentina.

