Lula llega a Washington para una cumbre clave con Trump en la Casa Blanca
NewsITe
El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, emprendió viaje rumbo a Washington para mantener este jueves una reunión bilateral con su par de Estados Unidos, Donald Trump, en la Casa Blanca. El encuentro buscará encauzar una relación que en los últimos meses atravesó tensiones por la imposición de aranceles y por la agenda geopolítica de la potencia norteamericana.
Según informó la prensa brasileña, el eje central del diálogo será el fortalecimiento del comercio bilateral y la cooperación en la lucha contra el crimen organizado transnacional, en particular el tráfico de armas y drogas. Se trata de una agenda que ambos gobiernos vienen preparando desde comienzos de año y que fue postergada por la escalada del conflicto entre Estados Unidos e Irán.
El viaje de Lula se apoya en un acuerdo de cooperación mutua firmado recientemente entre Brasil y Estados Unidos, destinado a mejorar el intercambio de información sobre incautaciones en aduanas y sobre las rutas y patrones utilizados por las organizaciones criminales. El objetivo es acelerar las investigaciones y desarticular las redes que operan en América Latina y que tienen conexiones con mercados ilegales en el hemisferio norte.
Agenda económica y geopolítica en el centro de la visita
De acuerdo con el portal Globo.com y con medios oficiales como Agencia Brasil, en la Casa Blanca también se abordarán temas sensibles para la economía brasileña, como los aranceles a las exportaciones de acero, aluminio y otros productos industriales. Brasil busca garantías para evitar nuevas trabas comerciales motivadas por decisiones unilaterales de Washington.
En paralelo, se prevé que Lula y Trump intercambien posiciones sobre la guerra que Estados Unidos mantiene con Irán y sobre la actividad de facciones criminales que operan en la región. Otro capítulo de la agenda será la explotación de minerales críticos, un sector estratégico en el que Brasil pretende atraer inversiones y, al mismo tiempo, resguardar sus recursos naturales.
El mandatario brasileño viaja acompañado por una nutrida comitiva: los ministros de Relaciones Exteriores, Mauro Vieira; de Hacienda, Darío Durigan; de Desarrollo, Industria y Comercio Exterior, Márcio Rosa; de Minas y Energía, Alexandre Silveira; y de Justicia y Seguridad Pública, Wellington César Lima e Silva; además del director general de la Policía Federal, Andrei Rodrigues. La presencia de este equipo refleja el carácter económico, energético y de seguridad del viaje.
Intento de recomponer la relación tras meses de tensión
El encuentro en Washington viene gestándose desde principios de año. Inicialmente se había anunciado para marzo, pero fue aplazado por la escalada bélica en Medio Oriente. En enero, Lula y Trump mantuvieron una conversación telefónica de casi 50 minutos en la que coincidieron en la necesidad de verse cara a cara para descomprimir la relación y encarar los temas pendientes.
Ambos mandatarios ya se habían cruzado en la 80ª Asamblea General de la ONU, celebrada en Nueva York en septiembre de 2025, y luego en Malasia, donde compartieron una reunión calificada entonces como amistosa. Sin embargo, el clima cambió tras la imposición de aranceles a exportaciones brasileñas el año pasado, lo que reavivó las fricciones comerciales.
Antes de embarcar hacia Estados Unidos, el ministro de Hacienda, Darío Durigan, remarcó que el objetivo del viaje es “normalizar” el vínculo bilateral pese a las “fuerzas opuestas” que, según dijo, intentan deteriorarlo. También advirtió que Brasil está dispuesto a aplicar medidas recíprocas si Washington avanzara con nuevos aranceles por razones políticas, aunque subrayó que la prioridad es preservar el diálogo.
“No podemos permitir que elementos extranjeros, que incluso actúan en contra del país, creen problemas para la población brasileña. Nuestra intención es proteger a la población, defender los intereses nacionales y consolidar un diálogo constructivo con Estados Unidos”, afirmó Durigan, citado por Agencia Brasil.
Con esta visita, Lula busca reposicionar a Brasil como un interlocutor relevante en la escena internacional y, al mismo tiempo, blindar la economía frente a eventuales decisiones de la Casa Blanca. Las definiciones que surjan de la cumbre en Washington serán clave para el futuro inmediato de la relación entre las dos mayores economías del continente.


