La jueza Fabiola Piemonte condenó a un adolescente de 17 años por homicidio simple. El hecho ocurrió en julio de 2025 durante una pelea familiar. La pena se definirá en una etapa posterior.

En lo que constituye la primera sentencia en la provincia de Santa Fe desde la aplicación del nuevo Código Procesal Penal Juvenil, la Justicia condenó a un menor de 17 años por el homicidio de su hermano, ocurrido en julio de 2025 en la ciudad de Capitán Bermúdez.
La resolución estuvo a cargo de la jueza de San Lorenzo Fabiola Piemonte, quien encontró responsable al adolescente por el delito de homicidio simple. La determinación de la pena que deberá cumplir se realizará en una instancia posterior del proceso.
El hecho ocurrió el 8 de julio de 2025 en una vivienda ubicada en Yapeyú al 400, donde ambos hermanos convivían. Según la investigación judicial, el joven apuñaló a la víctima, de 21 años, en el marco de una pelea familiar.
Tras el ataque, el herido fue trasladado al Hospital Eva Perón de Granadero Baigorria, donde fue intervenido quirúrgicamente. Permaneció internado en terapia intensiva durante un día hasta que finalmente falleció como consecuencia de las lesiones.
La acusación fue impulsada por el fiscal Maximiliano Nicosia, quien imputó al menor por homicidio simple en contexto de gresca. El adolescente atravesó todo el proceso bajo las disposiciones del nuevo Código Procesal Penal Juvenil, ya que al momento del hecho tenía 16 años.
Poco después del episodio, el joven fue aprehendido por personal del Comando Radioeléctrico y trasladado a la seccional 2ª de Capitán Bermúdez. Posteriormente, el Ministerio Público de la Acusación dispuso su derivación al Centro de Admisión o Derivación, dependiente de la Unidad de Gestión Interministerial del Sistema de Responsabilidad Penal Juvenil.
La imputación formal se concretó a los pocos días a cargo de la fiscal Romina Cocomazzi. Luego, el juez Eugenio Romanini ordenó que el menor permaneciera alojado durante 45 días en el Centro Especializado de Responsabilidad Penal Juvenil.
Más de diez meses después del crimen, el adolescente fue juzgado en los tribunales de San Lorenzo, donde finalmente fue declarado culpable por los hechos investigados.

