El testimonio clave en el juicio por el crimen de Germán Medina

NewsITe
En el juicio por el crimen de Germán Medina, el joven peluquero asesinado en marzo de 2024 en un local de Recoleta, declaró este miércoles el dueño del comercio, Facundo Verdini. Su testimonio ante el Tribunal Oral en lo Criminal N.º 24 de la Ciudad de Buenos Aires aportó detalles sobre el momento del homicidio y sobre la relación previa entre el acusado, Abel Guzmán, la víctima y el resto del personal.
Verdini relató que la tarde del 20 de marzo se desarrollaba con normalidad en la peluquería, salvo por un dato que le llamó la atención: Guzmán estaba rapado, un corte de cabello que, según recordó, había pedido horas antes al encargado del local. El dueño explicó que era habitual que, al finalizar la jornada, el equipo se quedara unas horas más para compartir algo de tomar y conversar.
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De acuerdo con su declaración, esa rutina se repitió esa noche. Medina salió a comprar cervezas para el grupo y, ya de regreso, se sumó a la charla distendida. En ese contexto, y pasadas las 20.15, Guzmán se acercó a Verdini y le preguntó si tenía “algo para decirle”. El dueño respondió que no, que podían hablar al día siguiente. Fue entonces cuando, siempre según su testimonio, el imputado insistió en que debían hablar en ese momento, sacó un arma de fuego y comenzó a apuntarles a todos los presentes.
“Nos quería matar a todos”: el relato del dueño de la peluquería
“Nos repetía que nos iba a volar la cabeza a todos”, recordó Verdini ante los jueces, al describir los segundos previos al disparo mortal. Indicó que todo ocurrió con gran rapidez: Medina no llegó a pronunciar una palabra antes de recibir el tiro. El dueño de la peluquería integra la querella, ya que para la fiscalía existía un conflicto previo entre Guzmán, los empleados y algunas clientas, vinculado al uso de productos con formol en los tratamientos capilares.
En su declaración, Verdini sostuvo que al imputado “le gustaba fastidiar” y que, pese a haberle retirado la llave y prohibido expresamente el uso de formol, el acusado insistía en manejarse por fuera de las indicaciones del local. Tras el disparo que terminó con la vida de Medina, Guzmán habría recargado el arma y comenzado a perseguir al dueño, según reconstruyó el testigo.
Verdini contó que logró encerrarse en el baño del comercio y, desde allí, llamó al 911 para pedir ayuda. Minutos después arribó personal policial al lugar. Recién entonces advirtieron que el acusado había trabado las puertas del local, maniobra que fue verificada posteriormente a través de las cámaras de seguridad, las cuales registraron la previa al ataque, el momento del disparo y la huida.
Avance del juicio y próximas etapas procesales
“Él nos encerró ahí porque nos quería matar a todos”, sostuvo el dueño, al describir el nivel de violencia y la amenaza que, según dijo, Guzmán representó para todos los presentes en la peluquería aquella noche. El caso generó fuerte conmoción en el barrio de Recoleta y en el ámbito de los trabajadores de la belleza, dado que el crimen ocurrió en el interior de un comercio en plena zona urbana y en un horario todavía comercial.
- El debate oral se lleva adelante ante el Tribunal Oral en lo Criminal N.º 24, en la Ciudad de Buenos Aires.
- Abel Guzmán está acusado por el homicidio de Germán Medina y otros delitos vinculados al uso de arma de fuego.
- Las cámaras de seguridad del local son una de las pruebas centrales del proceso.
Antes del cierre de la audiencia, el tribunal informó que los alegatos de las partes acusadoras se realizarán entre el 5 y el 7 de mayo, según consignó el portal Fiscales.
Con esos alegatos se ingresará en la etapa final del juicio, tras lo cual el tribunal deberá deliberar y dictar sentencia. La familia de Germán Medina y las partes querellantes esperan que el fallo determine responsabilidades y brinde una respuesta judicial a un hecho que expuso, una vez más, la problemática de la violencia armada en ámbitos laborales y urbanos.

