La organización local tuvo un nuevo gesto de camaradería y compañerismo, entregando un símbolo patrio a otro espacio. Esta vez fue en San Luis.


Bajo el proyecto «Donamos lo que somos, desde Lima (Perú) hasta la Antártida», la Asociación Cultura Sanmartiniana «Pago de los Arroyos», con sede en San Nicolás de los Arroyos, entregó enseñas patrias en la localidad de Renca. Este histórico pueblo de la provincia de San Luis es considerado uno de los más antiguos de la zona; se encuentra cruzado por el río Conlara y es reconocido como cuna de la historia del lugar y centro de fe por la devoción al Señor de Renca. Allí se emplaza la primera escuela nacional que hizo construir Sarmiento como presidente y, en la actualidad, funciona la «Casa de los Gobernadores», un importante centro histórico.
De esa localidad son oriundos los soldados Basilio Bustos, Juanario Luna y José Gregorio Franco, quienes murieron en la mañana del 3 de febrero de 1813 en el Combate de San Lorenzo.
También es originario de ese lugar Juan Pascual Pringles, y se celebra cada 17 de mayo el Día del Granadero Puntano, en homenaje a los hombres que participaron de la gesta de la independencia de la Patria, junto al Gral. San Martín.
Por ese motivo, en el marco del proyecto «Donamos lo que somos desde Lima (Perú) hasta la Antártida», la ACS “Pago de los Arroyos” ha donado cuatro banderas: dos de flameo para el mástil principal de la localidad y el mástil de la Plaza de los Granaderos Puntanos, de 4,5 m x 7 m y 1,7 m x 2,6 m, respectivamente.
Las otras dos ornamentan la entrada al Santuario de Nuestro Señor de Renca: una argentina y otra del Estado de la Ciudad del Vaticano, de 1,40 m x 2,00 m, respectivamente.
Las banderas fueron confeccionadas en contexto de encierro en la UP 3 de San Nicolás con el PIATJA (Proyecto Integral de Asistencia y Tratamiento de Jóvenes Adultos).
Además, bajo el lema «Inclusión no es solo un término», se recibió de manos de la PPL (persona privada de la libertad) Oscar Antonio Tosi Roberti el primer ejemplar de las «Máximas escritas por el general San Martín a su hija Mercedes».
Este primer escrito da inicio a un proyecto a nivel nacional que implica la entrega de ejemplares a escuelas especiales a lo largo del país, Chile, Perú y Ecuador, en un proyecto articulado con la Dirección General de Cultura del Servicio Penitenciario Bonaerense.
Así, la enseñanza no se limita: se multiplica. Y la herencia sanmartiniana deja de ser solo visible para algunos, para convertirse, verdaderamente, en patrimonio de todos.
Incluir para sumar; para incluirnos a todos, tal como destaca la asociación.
Acompañó la entrega la Sra. Belén Kerbel, encargada de Protocolo y Prensa de la Unidad Penal 3 de San Nicolás.

