La diputada libertaria cuestionó a un reportero gráfico de NA

NewsITe
La presencia de la diputada nacional de La Libertad Avanza (LLA) Virginia Gallardo en la última sesión informativa de la Cámara de Diputados quedó envuelta en la polémica, luego de la difusión de una serie de fotografías tomadas por la Agencia Noticias Argentinas (NA) durante el informe que brindó el jefe de Gabinete, Manuel Adorni.
En las imágenes, captadas desde la zona de prensa del recinto, se observa a la legisladora por Corrientes sentada en su banca, retocándose el maquillaje y tomándose una selfie en medio de la extensa exposición de Adorni ante los diputados de todos los bloques. Las postales se viralizaron rápidamente en redes sociales y generaron comentarios críticos y burlas hacia la diputada libertaria.
Molesta por la repercusión, Gallardo apuntó contra el reportero gráfico de NA que registró la secuencia. Según trascendió en ámbitos parlamentarios, la diputada consideró que las fotos buscaban instalar una imagen frívola sobre su desempeño legislativo y no reflejaban el conjunto de su participación en la jornada, en la que también siguió el informe, tomó apuntes y dialogó con colegas de bancada.
Debate sobre la exposición mediática en el Congreso
El episodio reabrió la discusión sobre el rol de la prensa en el Congreso y los límites entre la cobertura periodística y la intimidad de los funcionarios públicos dentro del recinto. Las agencias de noticias y los medios gráficos trabajan habitualmente desde los palcos de prensa, registrando tanto las intervenciones en el micrófono como lo que ocurre entre bambalinas: charlas, gestos de fastidio, distracciones y momentos distendidos.
Para algunos legisladores, este tipo de imágenes forma parte del ejercicio de la libertad de prensa y contribuye a mostrar una radiografía más completa de la dinámica parlamentaria. Otros, en cambio, consideran que ciertos encuadres se utilizan para reforzar estereotipos o desacreditar a figuras políticas, especialmente cuando se trata de dirigentes que concentran mayor atención mediática.
Redes sociales, selfies y política
La controversia también expone un fenómeno cada vez más frecuente: el cruce entre la actividad institucional y la construcción de imagen personal en redes sociales. La práctica de tomarse selfies o grabar videos desde la banca se ha vuelto habitual entre legisladores de distintos espacios, que buscan acercar a sus seguidores una mirada en primera persona sobre lo que ocurre en el Congreso.
- Mayor exposición de diputados y diputadas en redes sociales.
- Uso de imágenes del recinto para contenidos personales.
- Debate sobre la percepción ciudadana del trabajo legislativo.
Especialistas en comunicación política advierten que la frontera entre lo institucional y lo personal se vuelve cada vez más difusa, y que esa tensión se potencia cuando intervienen fotos tomadas por la prensa que luego son reinterpretadas en el ecosistema digital.
“El recinto es un ámbito público y los legisladores son figuras públicas. La cobertura fotográfica forma parte del control ciudadano sobre el funcionamiento de las instituciones”, suelen señalar desde asociaciones de prensa cuando se cuestiona el trabajo de reporteros gráficos.
Mientras tanto, el episodio de Gallardo se suma a una larga lista de momentos captados por las cámaras del Congreso que, más allá del debate de fondo, evidencian cómo la imagen –ya sea a través del maquillaje, la selfie o el lente periodístico– se ha vuelto un componente central de la política contemporánea.

