Fuerte advertencia de la ONU por la escalada represiva en Irán

NewsITe
El Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Volker Türk, lanzó una grave advertencia sobre la situación en Irán al denunciar una intensificación de la represión interna desde el inicio de los ataques conjuntos israelíes y estadounidenses contra ese país, hace dos meses. Según un reciente informe al que tuvo acceso la Agencia Noticias Argentinas (NA), al menos 21 personas fueron ejecutadas y más de 4.000 resultaron detenidas bajo cargos vinculados a la seguridad nacional.
De acuerdo con el documento, nueve de las ejecuciones se relacionan con las protestas ocurridas en enero de 2026, diez corresponden a personas acusadas de integrar grupos de oposición y otras dos a supuestos casos de espionaje. Organismos internacionales alertan que, bajo la amplia y ambigua definición de “delitos contra la seguridad nacional” vigente en Irán, se multiplican los procesos judiciales acelerados y sin las garantías mínimas de debido proceso.
Türk reclamó abiertamente que se detengan todas las ejecuciones, se establezca una moratoria sobre la pena de muerte y se libere de inmediato a quienes fueron encarcelados de manera arbitraria. También insistió en la necesidad de garantizar el acceso a una defensa legal independiente, un punto que, según el informe, suele ser vulnerado de forma sistemática en los tribunales iraníes.
Denuncias por torturas, desapariciones y juicios exprés
La ONU documentó numerosos casos de tortura y malos tratos durante la detención e interrogatorio de manifestantes y opositores. En al menos nueve ejecuciones, las condenas se apoyaron en confesiones obtenidas bajo coacción, muchas veces difundidas por la televisión estatal para escarmentar a la disidencia. Varios detenidos permanecen en paradero desconocido, lo que configura desapariciones forzadas en violación del derecho internacional.
Desde el 28 de febrero, más de 4.000 personas habrían sido arrestadas bajo cargos relacionados con la seguridad nacional. Diversos testimonios dan cuenta de simulacros de fusilamiento, aislamiento prolongado y otras formas de trato cruel, inhumano o degradante, en un clima de temor generalizado que busca desalentar cualquier forma de protesta.
Minorías perseguidas y confiscaciones como castigo
El informe remarca que miembros de minorías étnicas y religiosas, entre ellas bahá’ís, zoroastrianos, kurdos y baluchis, se encuentran en situación de vulnerabilidad particular. Las denuncias señalan que estos grupos son blanco preferente de acusaciones de terrorismo o de colaboración con “organizaciones hostiles”, lo que incrementa el riesgo de condenas severas, incluidas penas de muerte.
Otro aspecto alarmante es el uso de la confiscación de bienes como herramienta de castigo político y social. Según la información recopilada, las autoridades iraníes habrían expropiado bienes de unas 675 personas, entre ellas unos 400 ciudadanos iraníes residentes en el extranjero, como actores, deportistas de alto rendimiento, ejecutivos y periodistas. Muchos de ellos fueron etiquetados como “traidores a la patria” por presunto apoyo a ataques militares contra Irán o por su supuesto vínculo con grupos opositores en el exilio.
La salud de Narges Mohammadi y el apagón de internet
El documento de Naciones Unidas dedica un apartado a la Premio Nobel de la Paz Narges Mohammadi, reconocida activista por los derechos humanos, que continúa detenida en condiciones extremas. Se encuentra alojada junto a personas condenadas por delitos violentos y su estado de salud se habría deteriorado de forma preocupante tras sufrir un infarto. Türk reclamó su liberación urgente y el acceso inmediato a atención médica adecuada.
A la represión física y judicial se suma un duro cerco informativo. El acceso a internet en Irán se encuentra fuertemente restringido desde hace 61 días, uno de los cortes más prolongados y severos registrados a nivel mundial. Para la ONU, este apagón digital impide a la población acceder a información vital, silencia voces independientes, limita el contacto con el exterior y profundiza tanto la crisis humanitaria como el deterioro económico.
“Insto a las autoridades iraníes a detener de inmediato las ejecuciones, poner fin a la represión y restablecer el acceso a internet. La población iraní tiene derecho a expresar sus opiniones y a vivir sin temor a represalias”, sostuvo Volker Türk.
El Alto Comisionado pidió a la comunidad internacional mantener la atención sobre la situación en Irán y redoblar los esfuerzos diplomáticos para que se respeten los estándares básicos de derechos humanos, en un contexto marcado por la tensión regional y el impacto de la guerra en Medio Oriente.

