Allanan un centro de apuestas ilegales en el sur porteño

NewsITe
La Fiscalía Especializada en Juegos de Azar (FEJA) del Ministerio Público Fiscal de la Ciudad de Buenos Aires desarticuló un casino clandestino que funcionaba en el barrio de Villa Riachuelo, tras un allanamiento ordenado por la Justicia porteña. El procedimiento se enmarca en la política de persecución del juego ilegal que viene desplegando el MPF.
La investigación se inició a partir de una denuncia presentada por Lotería de la Ciudad (LOTBA), que advirtió sobre la existencia de un centro de apuestas que operaba por fuera del circuito regulado. Con esa información, el fiscal a cargo de la FEJA, Juan Rozas, dispuso tareas de constatación a la Policía de la Ciudad, que permitió confirmar cómo funcionaba el lugar.
Reunidos los elementos de prueba, la Fiscalía solicitó el allanamiento del inmueble, que fue autorizado por el Juzgado Penal, Contravencional y de Faltas N° 22, subrogado por la jueza María Julia Correa. El operativo fue coordinado por el Cuerpo de Investigaciones Judiciales del MPF porteño y contó con la participación de la División Conductas Contravencionales y de Faltas de la Policía de la Ciudad, además de representantes de LOTBA.
Elementos secuestrados durante el operativo
Durante la irrupción en el local, los investigadores constataron que allí se tomaban apuestas en distintas modalidades sin contar con autorización legal ni controles estatales. En el lugar se secuestró folletería publicitaria, una mesa de póker, numerosos mazos de cartas, máquinas de apuestas y otros dispositivos utilizados para el juego.
También fueron incautadas libretas con anotaciones de apuestas, dinero en efectivo y teléfonos celulares, considerados elementos clave para profundizar la pesquisa y determinar el volumen económico del negocio ilegal y la posible participación de otras personas.
Imputación y marco legal del caso
Hasta el momento, la FEJA imputó a una persona, que será indagada por explotar, administrar, operar u organizar juegos de azar sin autorización. Se trata de una figura penal que prevé penas de hasta seis años de prisión, dado que la actividad se desarrolla al margen de los organismos de control y de la normativa vigente.
Desde el Ministerio Público Fiscal remarcan que el juego clandestino no es una falta menor, sino una actividad que alimenta redes de captación de apostadores, desvía recursos del circuito regulado y expone especialmente a los sectores más vulnerables de la comunidad, incluyendo niñas, niños y adolescentes, a riesgos de adicción y endeudamiento.
“El juego clandestino no es una infracción menor: alimenta redes de captación, sustrae recursos del circuito regulado y expone a los sectores más vulnerables de la comunidad, en particular niñas, niños y adolescentes, a dinámicas de adicción y daño que el Estado tiene la obligación de prevenir y sancionar”, señala el comunicado del MPF porteño.
Las autoridades recuerdan que, para reconocer las plataformas legales, los sitios de juego autorizados en la Ciudad se identifican con el dominio “.bet.ar”. La recomendación a los usuarios es no participar de propuestas que no cuenten con esa certificación y denunciar cualquier oferta de apuestas sospechosa para contribuir a desarticular el circuito ilegal.

