Trump enfrenta caída récord en su imagen y nuevas polémicas

La popularidad de Trump se hunde en medio de tensiones externas

Donald Trump, en medio de una fuerte caída en su nivel de aprobación

NewsITe

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, atraviesa uno de los momentos políticos más delicados desde que inició su segundo mandato. Una reciente encuesta nacional de Reuters/Ipsos ubicó su nivel de aprobación en apenas el 34 %, el registro más bajo de este período y una señal de la creciente inquietud social frente a su gestión.

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El sondeo, realizado en línea a 1.269 adultos en todo el país, muestra un retroceso de dos puntos respecto de la medición previa, efectuada entre el 15 y el 20 de abril, cuando el 36 % de los consultados respaldaba el desempeño del mandatario. El deterioro se concentra especialmente en la evaluación sobre el costo de vida, uno de los temas que más golpea a los hogares estadounidenses.

De acuerdo con la encuesta, solo el 22 % aprueba la forma en que Trump enfrenta la escalada de precios, tres puntos menos que en el relevamiento anterior. El fuerte incremento de más del 40 % en el valor de la gasolina, disparado tras las operaciones militares de Estados Unidos e Israel contra Irán iniciadas el 28 de febrero, se convirtió en un factor de presión directa sobre la economía diaria de millones de familias.

El vínculo con Irán tampoco cosecha respaldo masivo. Apenas un 34 % de los encuestados apoya el actual conflicto, por debajo del 36 % registrado a mediados de abril y del 38 % de marzo. La tendencia muestra un desgaste sostenido del apoyo público a la política exterior de la Casa Blanca, en un contexto de múltiples frentes abiertos.

Tensiones con Cuba y el debate por los poderes de guerra

En paralelo al frente iraní, la política hacia Cuba sumó un nuevo capítulo en el Capitolio. El Senado estadounidense rechazó una resolución impulsada por senadores demócratas que buscaba limitar la capacidad de Trump para ordenar el uso de fuerzas militares contra la isla sin autorización previa del Congreso.

La cámara alta, de mayoría republicana, se inclinó por 51 votos contra 47 a favor de la objeción presentada por el senador Rick Scott, lo que frenó el intento de sacar la iniciativa del Comité de Relaciones Exteriores. Solo dos referentes republicanos, Susan Collins y Rand Paul, rompieron filas y acompañaron la propuesta demócrata para acotar los poderes de guerra del Ejecutivo.

Del otro lado del espectro partidario también hubo divisiones: el senador John Fetterman fue el único demócrata que votó en contra de la moción. La resolución había sido patrocinada por Rubén Gallego, Tim Kaine y Adam Schiff, quienes vienen reclamando mayor supervisión legislativa sobre eventuales acciones militares en el Caribe.

Desde enero, la administración Trump endureció su postura hacia La Habana con nuevas restricciones sobre el suministro de petróleo y reiteradas advertencias militares. Medios estadounidenses señalan que Washington evalúa medidas adicionales para presionar por un cambio de régimen en la isla. En marzo, durante un foro de inversión en Miami, el propio Trump alimentó las especulaciones al afirmar que “Cuba es la siguiente”, sugiriendo que podría convertirse en el próximo foco de una ofensiva política o incluso militar, después de Venezuela e Irán.

Pasaportes, billetes y aeropuertos: el avance del personalismo

Mientras los indicadores de opinión lo golpean, Trump impulsa en paralelo una batería de símbolos oficiales que refuerzan su figura en el marco de los festejos por el 250 aniversario de la Independencia de Estados Unidos, que se celebrará en julio. El Departamento de Estado anunció que comenzará a emitir una serie limitada de pasaportes con un diseño especial que incluye la fotografía del presidente.

Según adelantó el vocero del Departamento de Estado, Tommy Pigott, en la red X, estos documentos conmemorativos mostrarán la imagen de Trump rodeada por el texto de la Declaración de Independencia, la bandera estadounidense y la firma presidencial en dorado. Otra de las páginas interiores recreará la clásica pintura de los padres fundadores firmando el histórico documento. La emisión se realizará en principio solo a través de la Agencia de Pasaportes de Washington, y todavía no se definió cuántas unidades verán la luz.

No se trata de la única iniciativa de este tipo. En marzo, la Comisión de Bellas Artes –cuyos integrantes fueron designados por el propio Trump– aprobó la inclusión de su efigie en monedas de oro conmemorativas del 250 aniversario de la fundación del país, con la instrucción de que las piezas sean “lo más grandes posible”.

En la misma línea, el Departamento del Tesoro anunció el 26 de marzo que la firma de Trump aparecerá impresa en los billetes de dólar emitidos por única vez para la conmemoración, marcando la primera ocasión en la que la rúbrica de un presidente en ejercicio figura en el papel moneda estadounidense. Días después, el gobernador de Florida promulgó una ley para rebautizar el Aeropuerto Internacional de Palm Beach como “Aeropuerto Internacional Presidente Donald J. Trump”.

El contraste entre la caída de la aprobación y la expansión de símbolos oficiales con la imagen presidencial alimenta el debate interno en Estados Unidos sobre el rumbo institucional y político del país.

Con una economía tensionada por los conflictos externos y una imagen pública en descenso, el escenario abre interrogantes sobre la capacidad de Trump para recomponer apoyos y administrar al mismo tiempo una agenda internacional cargada de riesgos.

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