Brasil da el paso clave para el acuerdo Mercosur–Unión Europea

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El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, firmó en Brasilia el decreto que promulga el acuerdo de libre comercio entre el Mercosur y la Unión Europea, coronando más de un cuarto de siglo de negociaciones entre ambos bloques. La medida, que había recibido la aprobación del Congreso brasileño, sella la participación del principal socio económico del Mercosur en uno de los proyectos de integración comercial más ambiciosos del mundo.
A partir del 1 de mayo, el acuerdo comenzará a aplicarse de manera gradual, con un esquema de implementación escalonado que contempla la reducción y eliminación progresiva de aranceles para más del 90% del comercio entre el Mercosur —integrado por Brasil, Argentina, Paraguay y Uruguay, con Bolivia en proceso de adhesión— y los países de la Unión Europea.
Durante el acto realizado en el Palacio de Planalto, Lula estuvo acompañado por altas autoridades del gobierno federal y representantes del parlamento. En su discurso, el mandatario destacó el carácter estratégico del entendimiento alcanzado y no dudó en remarcar que se trata de un logro obtenido en un contexto internacional complejo, atravesado por tensiones comerciales y reconfiguración de alianzas.
“Este acuerdo se hizo a hierro, sudor y sangre, porque hay muchos intereses que intentan impedir que Brasil crezca y dispute espacio”, sostuvo el jefe de Estado, en alusión a las resistencias que enfrentó la negociación en distintos momentos. Para Lula, el pacto refuerza una idea que considera central para la política exterior brasileña: el multilateralismo como vía para ordenar las relaciones económicas y políticas a escala global.
Un mensaje a favor del multilateralismo
En su intervención, el presidente recordó las tensiones generadas durante el gobierno de Donald Trump en Estados Unidos, cuando se multiplicaron medidas unilaterales y barreras arancelarias. Frente a ese antecedente, Lula señaló que la respuesta de Brasil y de la Unión Europea es apostar por reglas claras y consensuadas, y por una relación “cordial” entre las naciones, con énfasis en la previsibilidad para las inversiones y el comercio.
El acuerdo Mercosur–UE también es visto como una señal hacia otros procesos de integración que se encuentran en curso. El mandatario mencionó las negociaciones abiertas con Singapur y Canadá, y la posibilidad de que Colombia se sume al Mercosur, lo que ampliaría aún más el alcance regional del bloque sudamericano y su capacidad de negociación conjunta frente a terceros mercados.
Un mercado de más de 700 millones de personas
Según lo firmado en enero pasado en Paraguay, el tratado permitirá avanzar hacia la conformación de una zona económica que integrará a más de 700 millones de personas, articulando al Mercosur con la zona del euro. Para los gobiernos de la región, esto implica una oportunidad para potenciar exportaciones agroindustriales, industriales y de servicios, además de atraer inversiones destinadas a infraestructura, energía y tecnología.
- Reducción o eliminación progresiva de aranceles para más del 90% del intercambio bilateral.
- Apertura de un mercado ampliado que incluye a los 27 Estados miembros de la Unión Europea.
- Posibilidad de diversificar la matriz exportadora del Mercosur y ganar competitividad.
- Impulso a cadenas de valor regionales y acuerdos complementarios con otros países.
“No existe nada mejor que creer en el ejercicio de la democracia, en el multilateralismo y en la relación cordial entre las naciones”, remarcó Lula en el acto de promulgación.
Si bien el avance genera expectativas positivas en materia de crecimiento y empleo, también plantea desafíos para los países del Mercosur, que deberán encarar procesos de modernización productiva y adecuación a estándares ambientales y regulatorios europeos. En los próximos meses, los gobiernos y el sector privado seguirán de cerca la puesta en marcha de cada capítulo del acuerdo, mientras se define el impacto concreto que tendrá en las economías de la región y, en particular, en socios clave como la Argentina.

