El Gobierno busca cambiar el clima en torno a los salarios

NewsITe
En medio de un escenario económico atravesado por cierres de empresas, despidos y señales de deterioro del poder adquisitivo, el Gobierno nacional inició una ofensiva discursiva para rebatir la idea de que los salarios le están perdiendo de forma sistemática a la inflación. El presidente Javier Milei y el secretario de Trabajo, Julio Cordero, alinearon mensajes y datos con el objetivo de modificar una agenda mediática que describen como “plagada de malas noticias”.
La preocupación en la Casa Rosada se profundizó tras los últimos informes del INDEC, que mostraron una caída real del salario de los trabajadores registrados del sector privado de 3,5% entre noviembre de 2023 y febrero de 2026, a lo que se sumó una inflación de 3,4% en marzo. En el sector público, el retroceso resultó aún más marcado: 18,3% real en el mismo período, cifras que tensan la relación con los gremios y con los empleados estatales.
Frente a este panorama, Milei insiste en que la sucesión de notas sobre pérdida salarial y recesión genera un “mal clima” para las inversiones y desalienta el consumo. Desde su red social preferida, X, y en entrevistas radiales, el jefe de Estado buscó instalar la idea de que ya se habría tocado un piso de actividad y que comienza una etapa de recuperación. “Un gran indicador que lo anticipa es la recaudación relacionada a la actividad. En marzo dejó de caer… Somos optimistas con la inflación”, planteó.
Los números que exhibe Trabajo para defender la política oficial
En sintonía con el Presidente, Julio Cordero salió a matizar la lectura crítica sobre la evolución de los ingresos. El funcionario sostuvo ante periodistas que el salario paritario es solo un piso y no contempla bonos, premios ni sumas no remunerativas. Según su visión, al considerar esos conceptos adicionales la situación luce menos negativa que la reflejada por los índices tradicionales.
Cordero citó datos de la Dirección Nacional de Estudios y Estadísticas Laborales, elaborados a partir de las Cuentas Nacionales del INDEC, según los cuales la participación de los trabajadores en el ingreso total habría pasado de 45,1% en 2023 a 45,5% en 2025, el nivel más alto desde 2020. En el sector privado, el indicador habría avanzado del 36% al 37,8%, lo que implica una mejora de 1,7 puntos porcentuales y el valor más elevado desde 2018.
El exejecutivo de Techint remarcó que estos datos, a su entender, no suelen ser parte del debate diario y podrían ayudar a “cambiar de tono” la conversación pública sobre salarios. Sin embargo, economistas y consultoras privadas advierten que la recuperación es heterogénea, con sectores que todavía muestran fuertes caídas y con un consumo que no termina de repuntar.
Paritarias, CGT y la disputa por el techo salarial
Otro frente de conflicto es la negociación paritaria. Desde la CGT reiteran que el Gobierno intenta fijar un techo cercano al 2% mensual para las recomposiciones, y que el Ministerio de Trabajo demora o niega homologaciones a acuerdos que superan ese porcentaje. Los sindicatos sostienen que, con una inflación todavía elevada y una pérdida acumulada importante, ese esquema impide recomponer el poder de compra.
En el oficialismo rechazan esa acusación y aseguran que no existe un “espíritu antisindical”. Funcionarios de Balcarce 50 sostienen que las paritarias no solo implican aumentos de haberes, sino también la negociación de fondos millonarios para las obras sociales, y que el Estado no puede convalidar convenios que, a su criterio, pongan en riesgo la sustentabilidad de empresas y del propio sistema laboral.
“No hay vocación de ir contra los gremios, pero sí de buscar un rumbo correcto que cuide tanto a los trabajadores como a las empresas”, repiten en el entorno presidencial, mientras se preparan para nuevas rondas de negociación y un clima social que se mantiene en estado de alerta.
En este contexto, la pulseada por el relato salarial se vuelve central para el Gobierno, que apuesta a mostrar indicios de recuperación antes de que el desgaste económico se traduzca en un mayor conflicto político y social.

