El Gobierno justificó el cierre de la Sala de Periodistas

NewsITe
El Gobierno nacional salió a explicar este jueves la decisión de impedir el ingreso de los periodistas acreditados a la Casa Rosada, una medida que generó un fuerte rechazo en el ámbito de la prensa y que no registra antecedentes desde el retorno de la democracia en 1983.
El secretario de Prensa de la Presidencia, Javier Lanari, informó a través de la red social X que la restricción obedece a una denuncia por presunto espionaje ilegal presentada por la Casa Militar, el área encargada de la seguridad del presidente Javier Milei y de la sede gubernamental.
“La decisión de quitar las huellas dactilares a los periodistas acreditados de Casa Rosada se tomó de manera preventiva ante la denuncia de Casa Militar por espionaje ilegal”, señaló Lanari, al justificar la desactivación del sistema biométrico que permitía a los trabajadores de prensa acceder a su lugar habitual de trabajo.
El funcionario remarcó que la medida tiene, según el Gobierno, “el único fin de garantizar la seguridad nacional”, aunque evitó precisar hasta cuándo se mantendrá vigente la prohibición y si se evalúan alternativas para garantizar el ejercicio de la labor periodística dentro de la Casa de Gobierno.
Una filmación no autorizada, en el centro de la denuncia
De acuerdo con lo reconstruido por la agencia Noticias Argentinas y otras fuentes oficiales, el origen del conflicto estaría ligado a una presunta filmación no autorizada realizada dentro de la Casa Rosada por un programa de la señal de noticias TN. Ese material habría motivado la intervención de la Casa Militar y la posterior presentación por espionaje ilegal.
En la práctica, la decisión del Ejecutivo implicó el cierre de la histórica Sala de Periodistas, ámbito donde, desde hace décadas, medios gráficos, radiales, televisivos y digitales siguen, de manera permanente, la agenda presidencial y las actividades oficiales.
Reclamos y preocupación por la libertad de prensa
La medida tomó por sorpresa a los acreditados. Este jueves a primera hora, varios reporteros y técnicos denunciaron en redes sociales que, al intentar ingresar alrededor de las 8, sus huellas digitales dejaron de funcionar en los molinetes de acceso y se les impidió entrar a trabajar como lo hacen diariamente.
El episodio se suma a otras restricciones aplicadas en las últimas semanas, cuando el Poder Ejecutivo ya había impedido el acceso a determinados periodistas por considerar que trabajan para medios que, según la visión oficial, habrían recibido fondos de Rusia con fines desestabilizadores.
- Desactivación del sistema de huellas digitales para periodistas acreditados.
- Cierre de la Sala de Periodistas de Casa Rosada, sin plazo definido.
- Denuncia de la Casa Militar por presunto espionaje ilegal.
- Antecedentes recientes de restricciones a determinados medios.
La decisión no tiene antecedentes desde el regreso de la democracia y reavivó el debate sobre los límites entre seguridad nacional y libertad de prensa.
Mientras se aguarda una comunicación más detallada por parte del Gobierno, entidades representativas del sector periodístico evalúan pronunciarse frente a lo que consideran un retroceso en el acceso a la información pública. La controversia promete escalar en las próximas horas, en un contexto político ya marcado por la tensión entre el oficialismo y buena parte de los medios de comunicación.

