Jury político en Córdoba por la investigación del crimen de Nora Dalmasso

NewsITe
La Justicia de Córdoba abrió este martes un juicio político clave en la Legislatura provincial contra los fiscales que durante más de una década estuvieron a cargo de la investigación por el asesinato de Nora Dalmasso, el resonante crimen ocurrido en 2006 en la ciudad de Río Cuarto. En el banquillo del Jurado de Enjuiciamiento de Magistrados y Funcionarios Judiciales se sientan Javier Di Santo, Daniel Miralles y Luis Pizarro, acusados de presunta negligencia y mal desempeño.
El proceso, que es seguido con atención tanto en el ámbito judicial como por la opinión pública, tiene como acusadora a la fiscal general adjunta Bettina Croppi, representante del Ministerio Público. El jury busca determinar si los fiscales actuaron con la diligencia necesaria en una de las causas criminales más sensibles de las últimas décadas en Córdoba, marcada por cambios de hipótesis, sospechosos sucesivos y un fuerte impacto mediático.
En su declaración, el fiscal Daniel Miralles —a cargo del expediente entre 2016 y 2017— defendió enfáticamente su actuación. Sostuvo que “jamás” obró de manera negligente y aseguró que, por el contrario, fue “diligente” y se mantuvo siempre comprometido con el avance de la causa. Recordó que heredó un expediente con diez años de investigación previa bajo la órbita de Di Santo, lo que lo obligó a revisar en detalle todo lo actuado antes de impulsar nuevas medidas.
Miralles remarcó que uno de los ejes de su trabajo fue el análisis del ADN de Marcelo Macarrón, viudo de Dalmasso, hallado en distintos sectores de la habitación donde fue encontrado el cuerpo, especialmente en lo que describió como una “zona crítica”. Según explicó, primero se sospechó que se trataba de semen, hipótesis luego descartada, aunque los estudios confirmaron que el material genético correspondía a Macarrón. A partir de ese dato, consideró “ineludible” profundizar la línea investigativa sobre el viudo.
El fiscal también recordó que, según las pericias, el posible autor del crimen pertenecería al círculo íntimo de la víctima, debido a la ausencia de signos de ingreso forzado y otros elementos de la escena. En ese contexto, defendió la decisión de avanzar sobre Macarrón, pese a las críticas mediáticas, y advirtió que algo similar ocurre hoy con la figura de Gastón Zárate, alias “Bárzola”, otra de las personas que fue puesta bajo la lupa en distintos momentos de la pesquisa.
Di Santo niega negligencia y reivindica la investigación sobre “Bárzola”
Por su parte, el fiscal Javier Di Santo también utilizó su testimonio para rechazar de plano las acusaciones en su contra. Aseguró que no hubo mal desempeño y que esa imputación “va en contramano” de lo que surge del expediente. Señaló que es “totalmente falso” afirmar que no se investigó a Zárate, conocido como “Bárzola”, y remarcó que la pesquisa sobre él fue “seria, profunda y acabada”.
Di Santo cuestionó que se pretenda presentar como obvias ciertas circunstancias que en su momento no lo eran para ninguno de los operadores judiciales involucrados. Según detalló, las hipótesis y líneas de investigación fueron evaluadas por distintas instancias: otros fiscales que intervinieron en el caso, la división de investigaciones, el área de análisis criminal, la fiscalía general, el juez de control e incluso camaristas, sin que se hubiera detectado desinterés o desidia.
- El jury se desarrolla en la Legislatura de Córdoba, bajo la órbita del Poder Legislativo.
- Los fiscales están acusados de negligencia y mal desempeño en una causa que lleva casi dos décadas.
- La investigación tuvo como principales líneas a Marcelo Macarrón y a Gastón “Bárzola” Zárate, entre otros.
- El resultado del proceso podría marcar un precedente para el control del accionar del Ministerio Público en casos complejos.
“Esta causa era compleja cuando asumí y tenía 10 años de investigación de otro fiscal… Mi actuación fue correcta, razonable, lógica”, declaró el fiscal Miralles ante el jury.
El juicio político a Di Santo, Miralles y Pizarro vuelve a colocar el caso Dalmasso en el centro de la escena y reabre el debate sobre la eficacia del sistema judicial para esclarecer crímenes resonantes. Mientras el Jurado de Enjuiciamiento analiza si existieron fallas graves en la investigación, la familia de la víctima y la comunidad de Río Cuarto siguen esperando una respuesta definitiva sobre quién mató a Nora y por qué, en un expediente que ya es sinónimo de dilaciones y controversias en la justicia cordobesa.

