Luis Brandoni: de actor emblemático a figura de la política

De los escenarios al Congreso: la otra vida de Brandoni

Luis Brandoni, actor y dirigente radical

NewsITe

La muerte de Luis Brandoni, a los 86 años, volvió a poner bajo la lupa una faceta menos difundida pero central de su trayectoria: su intensa participación política y gremial. Más allá de su reconocimiento como uno de los actores más importantes del país, Brandoni construyó durante décadas un perfil de dirigente, primero sindical y luego partidario, que dejó huella en la vida pública argentina.

Su vínculo con la política comenzó en los años 70, desde el corazón del movimiento de actores. Entre 1974 y 1983 ocupó la secretaría general de la Asociación Argentina de Actores, cargo desde el cual debió enfrentar una de las etapas más oscuras del país. Su exposición y su militancia lo colocaron rápidamente en la mira de los servicios de inteligencia y lo incorporaron a las tristemente célebres listas negras de la época.

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La persecución fue tan concreta que entre 1974 y 1975 debió exiliarse en México, tras recibir reiteradas amenazas de la organización parapolicial Triple A, brazo de represión ilegal vinculado al entonces ministro de Bienestar Social, José López Rega. A pesar del riesgo, en julio de 1975 Brandoni decidió regresar a la Argentina y retomar su actividad gremial en la Asociación Argentina de Actores, uno de los pocos sindicatos que no fueron intervenidos por la dictadura militar.

En 1976, a la salida de una función en el Teatro Lavalle, él y su esposa, la actriz Marta Bianchi, fueron secuestrados por un grupo de tareas. Ambos pasaron por el centro clandestino de detención Automotores Orletti, donde fueron sometidos a torturas, un episodio que marcó para siempre la biografía del actor y activista.

Militancia radical y la etapa democrática

Con el inicio de los años 80, Brandoni se acercó orgánicamente a la Unión Cívica Radical, en sintonía con el liderazgo de Raúl Alfonsín y el clima de recuperación democrática. Durante la campaña presidencial de 1983 se transformó en uno de los referentes culturales del radicalismo, participando del armado de la plataforma cultural de la UCR y colaborando activamente en actos y recorridas.

Tras el triunfo de Alfonsín, fue designado asesor ad honorem de cultura en el gobierno nacional. Sin embargo, su exposición como funcionario político se moderó entonces ante el fuerte impulso que por esos años tomaba su carrera artística en cine y televisión, que lo consolidó como figura masiva.

Del sindicalismo al Congreso nacional

En los años 90, Brandoni mantuvo una militancia intermitente dentro del radicalismo pero se mantuvo firme como voz crítica del gobierno de Carlos Menem. En 1996 volvió a la secretaría general de la Asociación Argentina de Actores, paso que funcionó como plataforma para su salto definitivo a la política institucional.

Un año después encabezó, en la provincia de Buenos Aires, la lista de candidatos a diputados nacionales de la Alianza que lideraba Graciela Fernández Meijide. Resultó electo y dejó su cargo gremial para dedicarse de lleno a la tarea legislativa, representando a la UCR dentro de la coalición gobernante.

  • Fue presidente de la Comisión de Cultura de la Cámara de Diputados.
  • Impulsó la ley de Régimen de Mecenazgo cultural y reformas a la Ley de Actividad Teatral.
  • Acompañó proyectos de subtitulado opcional con sistema de “closed caption” que marcaron un avance en inclusión.
  • Participó en iniciativas para combatir la piratería de señales audiovisuales.

Su mandato se desarrolló en un contexto político crítico: el final del ciclo menemista, la llegada y el desgaste acelerado del gobierno de Fernando de la Rúa, y finalmente la crisis de 2001, que terminó con la caída de la Alianza y dejó a todo el sistema político bajo fuerte cuestionamiento.

Candidaturas, derrotas y un compromiso sostenido

Lejos de retirarse tras aquella crisis, Brandoni continuó ligado a la vida partidaria. En 2005 fue candidato a senador nacional por la provincia de Buenos Aires, aunque no logró ingresar a la Cámara alta. En 2007 acompañó a Ricardo Alfonsín como candidato a vicegobernador bonaerense, en una elección en la que la UCR obtuvo un resultado muy pobre frente a la candidatura de Daniel Scioli, del Frente para la Victoria.

Con el correr de los años, se recostó en el sector del radicalismo que apostó a las alianzas con el PRO, primero en Cambiemos y luego en Juntos por el Cambio. En 2021 volvió a probar suerte como precandidato a diputado nacional en una de las listas internas de la coalición opositora, pero no consiguió superar el piso necesario para integrar la nómina definitiva.

Su última función pública fue en el Parlamento del Mercosur (Parlasur), donde fue elegido diputado en representación de Juntos por el Cambio en 2023, un cargo ad honorem que ejerció hasta el final de su vida. De este modo, Luis Brandoni combinó hasta sus últimos días la figura del artista consagrado con la del militante político persistente, alineado históricamente con el radicalismo y activo en la escena pública durante más de medio siglo.

La trayectoria de Brandoni confirma un rasgo poco frecuente: el cruce sostenido entre el arte, la militancia gremial y la política partidaria, en tiempos muchas veces adversos.

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