Xi Jinping reclama garantizar el libre paso en el estrecho de Ormuz

NewsITe
Buenos Aires, 20 de abril (NA) – En medio de una escalada de tensión militar y diplomática en el Golfo Pérsico, el presidente de China, Xi Jinping, afirmó que debe garantizarse el “paso normal” por el estrecho de Ormuz, una de las rutas estratégicas más importantes del comercio marítimo mundial.
El mandatario chino transmitió este mensaje durante una conversación telefónica con el príncipe heredero y primer ministro de Arabia Saudita, Mohammed bin Salman Al Saud, en la que destacó que Pekín concede especial prioridad a su vínculo estratégico con Riad, basado –según remarcó– en el respeto mutuo, la igualdad y el beneficio compartido.
Xi aprovechó el diálogo para reiterar la postura china frente a los conflictos en Medio Oriente y la región del Golfo: exigir un alto el fuego inmediato, impulsar un cese integral de hostilidades y respaldar todas las iniciativas que apunten a restablecer la paz por la vía política y diplomática. En ese marco, advirtió que mantener abierto y seguro el estrecho de Ormuz responde no solo a los intereses de los países ribereños, sino también a los de la comunidad internacional en su conjunto.
Preocupación china por la incautación de un buque rumbo a Irán
La posición de Pekín se conoció casi en simultáneo con las críticas formuladas por el Ministerio de Relaciones Exteriores chino a Estados Unidos, luego de que se conociera la interceptación e incautación de un buque de carga extranjero que se dirigía a un puerto iraní.
Guo Jiakun, portavoz de la cancillería china, expresó su preocupación por la operación norteamericana, revelada por medios internacionales y retomada por la agencia Xinhua. China evitó una condena directa, pero dejó en claro que considera este tipo de acciones como un factor de mayor inestabilidad en una zona ya atravesada por bloqueos navales y choques armados.
Irán evalúa peajes y endurece el control sobre el tránsito marítimo
En paralelo, Irán estudia la posibilidad de cobrar tasas a los buques que atraviesan el estrecho de Ormuz, mientras refuerza su presencia militar en la zona. El embajador iraní en Rusia, Kazem Jalali, explicó en una entrevista con el diario ruso Vedomosti que el Parlamento de su país trabaja en diferentes esquemas para aplicar peajes y en un nuevo marco legal para esa vía de navegación.
Según Jalali, Teherán notificó con antelación a otros Estados sobre los cambios previstos y, durante los últimos 50 días, expuso públicamente sus objetivos y argumentos. La Armada del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI) sostiene que el estrecho permanece formalmente bloqueado y que no se reabrirá por completo mientras continúe el dispositivo naval estadounidense en la zona.
Bloqueos, fuego cruzado y una nueva ruta: el “Corredor de Larak”
Las tensiones se agravaron luego de que el CGRI denunciara que tropas de Estados Unidos abrieron fuego contra un buque mercante iraní cerca del golfo de Omán para forzarlo a regresar a aguas territoriales iraníes. De acuerdo con fuentes citadas por la agencia semioficial Mehr, la rápida intervención de unidades navales iraníes habría obligado a las fuerzas estadounidenses a retirarse del área.
- Irán anunció la apertura de una nueva ruta marítima, el denominado “Corredor de Larak”, que une el sur de la isla de Ormuz con el sur de la isla de Larak.
- Este corredor se ubica íntegramente dentro de aguas territoriales iraníes y solo podrá utilizarse con autorización expresa de la Armada del CGRI, una vez que se levanten las restricciones sobre el estrecho principal.
Las autoridades iraníes subrayan que el tránsito no autorizado es prácticamente imposible, debido al estricto control militar sobre la zona. Teherán reforzó esa presencia a partir del 28 de febrero, después de ataques conjuntos de Estados Unidos e Israel contra objetivos en territorio iraní.
“El paso normal por el estrecho de Ormuz beneficia los intereses comunes de los países de la región y de la comunidad internacional”, insistió Xi Jinping al reclamar desescalar la tensión.
En este escenario, marcado por bloqueos, amenazas de nuevos peajes y choques navales, la advertencia china sobre la necesidad de preservar la libre navegación añade presión diplomática sobre Washington y Teherán, y vuelve a colocar al estrecho de Ormuz en el centro de la agenda internacional.

