Violencia y descontrol en el Defensores del Chaco

El superclásico del fútbol paraguayo entre Olimpia y Cerro Porteño, disputado en el estadio Defensores del Chaco, terminó este domingo en un escenario de violencia que obligó a suspender el encuentro a los 29 minutos del primer tiempo, cuando el marcador se mantenía 0 a 0. Lo que se presentaba como la gran cita del torneo guaraní derivó en corridas, enfrentamientos y un clima de pánico dentro y fuera de las tribunas.
Los incidentes se originaron en la zona de las graderías norte, donde simpatizantes de Cerro Porteño, conocido como “El Ciclón de Barrio Obrero”, se cruzaron violentamente con efectivos de la Policía Nacional. En medio del intercambio de proyectiles y disparos con balas de goma, un grupo de hinchas logró arrebatarle el escudo protector a uno de los agentes y lo exhibió en lo alto de la tribuna, a modo de trofeo desafiante, mientras el caos se expandía por todo el estadio.
El uso de gases lacrimógenos para intentar controlar la situación impactó de lleno en el desarrollo del partido. Jugadores de ambos equipos comenzaron a mostrar signos de irritación y dificultad para respirar, al tiempo que familias completas y espectadores ubicados en sectores cercanos optaron por abandonar sus lugares. Algunos incluso saltaron al campo de juego para buscar resguardo ante el avance del conflicto en las tribunas.
Frente a ese panorama, el árbitro decidió suspender de manera definitiva el encuentro, al considerar que no existían garantías mínimas para continuar. El comisario Isidro Gamarra confirmó luego que varios efectivos policiales resultaron con lesiones de consideración producto del enfrentamiento cuerpo a cuerpo con los barras, mientras aún se evaluaba el número total de heridos entre el público.
Cruce de acusaciones y posibles sanciones
Tras la interrupción del clásico, la dirigencia de Olimpia y Cerro Porteño intercambió acusaciones públicas. Desde Olimpia, actual líder del campeonato paraguayo, pusieron el foco en el operativo en la tribuna visitante y cuestionaron la organización del dispositivo de seguridad. Del otro lado, voceros de Cerro Porteño señalaron fallas en la planificación general y en el control preventivo de los accesos al estadio.
En las próximas horas, el Tribunal de Disciplina de la Asociación Paraguaya de Fútbol deberá analizar los informes arbitrales y policiales para determinar las sanciones correspondientes. El foco estará puesto, especialmente, en la responsabilidad del club de Barrio Obrero por la conducta de su parcialidad, lo que podría derivar en multas económicas, quita de puntos o la obligación de jugar a puertas cerradas.
- El partido se suspendió a los 29 minutos del primer tiempo, con el marcador 0 a 0.
- Hubo enfrentamientos entre barras de Cerro Porteño y la Policía Nacional.
- Se utilizaron balas de goma y gases lacrimógenos dentro del estadio.
- El Tribunal de Disciplina analizará sanciones deportivas y económicas.
“Hay efectivos con lesiones de consideración tras el enfrentamiento cuerpo a cuerpo”, confirmó el comisario Isidro Gamarra, en referencia a la gravedad de los incidentes.
La noche que debía ser una fiesta para el fútbol paraguayo terminó convertida en una jornada de violencia que reabre el debate sobre los operativos de seguridad en los grandes espectáculos deportivos y el rol de las barras bravas en la región. El Defensores del Chaco, escenario de grandes gestas deportivas, volvió a quedar asociado a imágenes de tensión, corridas y familias huyendo del gas lacrimógeno, en un episodio que deja una fuerte marca en el torneo y en la sociedad paraguaya.

