Alertan que el exceso de sal acelera la pérdida de memoria en hombres

Un estudio australiano vincula la sal con el deterioro cognitivo

Una investigación realizada en Australia encendió una nueva señal de alarma sobre el consumo de sal. De acuerdo con el trabajo, los hombres que mantienen una dieta rica en sodio podrían ver afectada su memoria con mayor rapidez, lo que refuerza la necesidad de revisar hábitos alimentarios cotidianos para proteger la salud cerebral.

El estudio, difundido por la Universidad Edith Cowan (ECU) y replicado por la Agencia Noticias Argentinas, analizó durante 72 meses a 1.208 personas adultas. Los investigadores registraron la ingesta basal de sodio y evaluaron el rendimiento cognitivo a lo largo del tiempo. Al finalizar el seguimiento observaron que, entre los hombres con mayor consumo de sodio, el deterioro de la memoria episódica fue significativamente más rápido.

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La memoria episódica es la que permite recordar eventos personales y situaciones concretas, como un viaje reciente, una conversación importante o dónde se dejó estacionado el auto. Su deterioro temprano puede ser una señal de alerta de cambios más profundos en el funcionamiento del cerebro y, en algunos casos, anteceder a trastornos neurodegenerativos.

Por qué la sal impacta en el cerebro

Los autores del trabajo, publicado en la revista científica Neurobiology of Aging, explicaron que aún no se conocen con precisión los mecanismos moleculares que vinculan el exceso de sodio con el deterioro cognitivo. Sin embargo, manejan varias hipótesis. Una de las principales es que una dieta muy salada favorece procesos de inflamación en el cerebro y daño en los vasos sanguíneos, lo que afectaría el riego sanguíneo adecuado hacia áreas clave para la memoria.

La investigadora principal, Samantha Gardener, indicó que este efecto se sumaría a un impacto ya comprobado: el sodio en exceso contribuye a la hipertensión arterial y a un mayor riesgo de eventos cardiovasculares, como infartos y accidentes cerebrovasculares. Estas condiciones, a su vez, son factores de riesgo reconocidos para el deterioro cognitivo y distintos tipos de demencia.

Un dato llamativo del estudio es que la relación entre alto consumo de sal y deterioro de la memoria se observó con claridad en hombres, mientras que no se encontró un vínculo estadísticamente significativo en mujeres. Los científicos señalaron que serán necesarios nuevos trabajos para comprender por qué se produce esta diferencia según el sexo y qué otros factores –como hormonas, estilo de vida o antecedentes de salud– podrían intervenir.

Recomendaciones para reducir la ingesta de sal

  • Evitar agregar sal a las comidas ya preparadas y moderar su uso durante la cocción.
  • Limitar el consumo de alimentos ultraprocesados, embutidos, snacks salados y comidas rápidas, que suelen concentrar grandes cantidades de sodio oculto.
  • Leer con atención las etiquetas nutricionales y elegir productos con menor contenido de sodio.
  • Priorizar preparaciones caseras con hierbas aromáticas, especias y limón para realzar el sabor sin recurrir tanto a la sal.

“Sabemos que el sodio en exceso no solo perjudica al corazón y la presión arterial, sino que también puede tener efectos importantes sobre el cerebro y la memoria”, advirtió la investigadora Samantha Gardener, de la Universidad Edith Cowan.

Los especialistas remarcan que, si bien el sodio es indispensable para múltiples funciones del organismo, la clave está en no superar las cantidades recomendadas por las guías de salud. Adoptar una alimentación equilibrada, rica en frutas, verduras y alimentos frescos, junto con controles médicos periódicos, se consolida como una de las estrategias más efectivas para cuidar tanto el corazón como el cerebro a lo largo de la vida.

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