El oficialismo rechazó proyectos por luminarias y mantenimiento vial, mientras la oposición advirtió por la falta de respuestas y la postergación de obras clave.

La última sesión del Concejo Deliberante de Ramallo dejó al descubierto una postal preocupante: reclamos concretos de vecinos de Pérez Millán desestimados por el bloque oficialista, en medio de una creciente demanda por mejoras en infraestructura básica. La decisión generó malestar en la oposición y volvió a poner en discusión el rol del gobierno municipal frente a problemáticas que, lejos de ser nuevas, se arrastran desde hace tiempo.
Dos de las iniciativas rechazadas abordaban cuestiones sensibles y cotidianas: por un lado, la falta de luminarias en sectores céntricos, y por otro, la necesidad de un plan integral de mantenimiento de la red vial urbana. Ambos proyectos buscan visibilizar demandas vecinales y solicitar respuestas del Departamento Ejecutivo. Sin embargo, fueron descartados por el bloque de concejales del oficialismo sin mayores avances.
Un tercer expediente, vinculado al acceso a la Escuela Técnica de Pérez Millán, fue girado a comisión. Se trata de una problemática crítica: calles de tierra deterioradas, intransitables en días de lluvia, que obligan a estudiantes a llegar en condiciones precarias. La postergación de su tratamiento no hace más que dilatar una solución que la comunidad considera urgente.
Tras la sesión, el concejal de Hechos, Agustín Bellocchio, expresó con claridad el clima que dejó el debate: “Estoy un poco triste y con bronca, porque uno se mete en política con la ilusión de ayudar a los vecinos, y los reclamos llegan todo el tiempo”. Sus palabras no solo reflejan una postura política, sino también el sentir de muchos vecinos que perciben que sus demandas no encuentran eco en el oficialismo.
El edil fue más allá al señalar que los proyectos rechazados no eran improvisados: “Llevamos tres minutas legítimas de problemas que hay en la localidad, que no son de ahora, vienen desde el año pasado”. La falta de respuesta sostenida evidencia, según la oposición, una ausencia de planificación estructural en materia de obra pública.
Uno de los puntos más críticos es el acceso a la escuela técnica. “Los alumnos tienen que ir por calle de barro cuando llueve, con los pantalones arremangados. No me pueden decir que las obras ya van a llegar, porque nunca llegan”, cuestionó Bellocchio, dejando en evidencia una brecha entre los anuncios y la realidad.
Desde el oficialismo, el rechazo se justificó en diferencias políticas, vinculando las iniciativas con la negativa de la oposición a acompañar medidas como la tasa vial o acuerdos industriales. Para Bellocchio, ese argumento es insuficiente: “Nos tildan de demagógicos, pero esto es un reclamo del vecino”.
El trasfondo del conflicto expone un problema mayor: la desconexión entre la agenda política del Ejecutivo y las necesidades reales de localidades como Pérez Millán. La falta de respuestas concretas en temas básicos como calles, accesos y servicios públicos refuerza una sensación histórica de relegamiento.
“El vecino siempre se sintió un poco afuera de Ramallo, y estas cosas lo refuerzan”, concluyó el concejal. La frase sintetiza un malestar que trasciende una sesión legislativa y que interpela directamente al gobierno municipal y a su bloque en el Concejo.

