La economista proyecta un abril con fuerte desaceleración

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La directora de la consultora EcoGo, Marina Dal Poggetto, se mostró optimista respecto de la dinámica de precios de corto plazo y estimó que la inflación de abril podría ubicarse “más cerca del 2% que del 3%”. La proyección, difundida en el programa Economía 21 por Radio Splendid (AM 990) y recogida por Noticias Argentinas, implicaría una fuerte desaceleración respecto de los registros previos.
De confirmarse ese nivel, se trataría de un punto de inflexión clave para la economía argentina, después de varios meses marcados por subas de dos dígitos mensuales. Un índice cercano al 2% daría aire al Gobierno en su intento por consolidar un sendero de desinflación y mejorar las expectativas sobre el rumbo económico.
Dal Poggetto explicó que el dato de abril llegaría con un menor arrastre estadístico y con una estabilidad más marcada en el rubro alimentos, uno de los que más golpea el bolsillo cotidiano. Según la economista, esta combinación permitiría una suerte de tregua en la escalada de precios básicos y aliviaría, aunque sea parcialmente, la pérdida de poder adquisitivo de salarios y jubilaciones.
Un respiro en los precios, pero con riesgos por el dólar atrasado
Pese a la señal favorable que implicaría una inflación en torno al 2%, la especialista advirtió sobre las fragilidades del esquema utilizado por la actual gestión. En particular, cuestionó la estrategia de mantener al dólar oficial como ancla nominal: si bien contribuye a moderar la suba de precios, simultáneamente encarece el costo de vida medido en dólares y deteriora la competitividad de sectores exportadores e industrias orientadas a mercados externos.
Ese atraso cambiario, señaló, puede volverse difícil de sostener en el tiempo sin que se reabran presiones inflacionarias cuando se intente corregirlo. El gran desafío del equipo económico será administrar la transición hacia un régimen con mayor flexibilidad y menor intervención sin que un salto en precios regulados, tarifas o tipo de cambio vuelva a encender la inflación.
Consumo en baja, recesión y necesidad de reformas de fondo
La analista también se refirió al rol que juegan la recesión y la caída del consumo en la actual desaceleración inflacionaria. Con ventas en retroceso y un mercado interno debilitado, muchos comercios y empresas encuentran menos margen para remarcar, lo que actúa como freno adicional sobre los precios. Sin embargo, esta dinámica tiene un límite social y económico, ya que profundiza el malestar por pérdida de empleo y cierre de negocios.
- Desaceleración inflacionaria apoyada en menor arrastre y precios de alimentos más estables.
- Tipo de cambio oficial como ancla, con impacto sobre la competitividad y el costo de vida en dólares.
- Recesión y caída del consumo que contienen los precios, pero tensionan el tejido social.
“La inflación baja pero el costo de vida en dólares sube”, advirtió Dal Poggetto, al alertar sobre los límites del actual esquema cambiario.
De cara a los próximos meses, la economista subrayó que un buen dato de abril no alcanza por sí solo para garantizar estabilidad duradera. A su juicio, la sostenibilidad del programa requiere reformas de fondo que brinden previsibilidad sobre el repago de la deuda, incentiven la inversión y permitan un período de crecimiento genuino. Solo con un marco macroeconómico más sólido, concluyó, será posible sostener un proceso de desinflación permanente y no apenas una mejora coyuntural.

