Teherán rechaza las afirmaciones de Trump sobre un supuesto acuerdo nuclear

NewsITe
El Gobierno iraní volvió a endurecer su postura en torno a su programa nuclear. El portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de Irán, Esmail Baghaei, aseguró que el uranio enriquecido producido en el país “no será transferido a ningún lugar bajo ninguna circunstancia”, en abierto contraste con declaraciones recientes del expresidente estadounidense Donald Trump.
Desde Teherán, Baghaei habló para la televisión estatal y subrayó que Irán no tiene intención de enviar su material nuclear al extranjero. Sus dichos se conocieron luego de que Trump afirmara, en una entrevista con la cadena CBS News, que la República Islámica habría aceptado entregar sus reservas de uranio enriquecido a Estados Unidos como parte de posibles negociaciones.
“El uranio enriquecido de Irán no será transferido a ningún lugar bajo ninguna circunstancia”, remarcó el vocero, citado por medios internacionales. Y agregó una frase destinada al consumo interno: “Así como el suelo de Irán es sagrado, el uranio enriquecido también lo es”. Con ese paralelismo, el funcionario buscó reforzar la idea de que el programa nuclear forma parte de la soberanía nacional y no está sujeto a concesiones unilaterales.
Contradicciones con la versión de Trump
En la entrevista televisiva, Trump sostuvo que funcionarios iraníes habían “aceptado todo”, incluida la retirada del uranio enriquecido, y afirmó que técnicos de ambos países “van a trabajar juntos para conseguirlo” y luego trasladarlo a territorio estadounidense. Las palabras del vocero iraní apuntan precisamente a desmentir ese escenario.
Baghaei insistió en que los puntos centrales para Teherán en cualquier negociación siguen siendo el levantamiento efectivo de las sanciones económicas que pesan sobre el país y una compensación por los daños ocasionados por años de presión internacional. “El levantamiento de las sanciones y la indemnización por los daños de guerra son de particular importancia para Irán”, señaló.
El trasfondo: sanciones, guerra y negociación nuclear
Irán mantiene desde hace décadas un conflicto abierto con Washington y sus aliados por el desarrollo de su programa nuclear. Mientras Estados Unidos y potencias europeas sostienen que el país podría buscar capacidad para fabricar armas atómicas, las autoridades iraníes insisten en el carácter pacífico y energético de sus actividades. En ese contexto, el uranio enriquecido se transformó en el principal punto de fricción.
- Irán reclama el fin de las sanciones económicas que afectan a su economía y a su comercio exterior.
- Estados Unidos exige límites verificables al programa nuclear y control sobre las reservas de uranio enriquecido.
- Las potencias occidentales buscan que Teherán retome compromisos similares a los del acuerdo nuclear alcanzado en 2015.
Para el Gobierno iraní, el historial de sanciones y conflictos en la región justifica una postura dura en la mesa de negociación. Baghaei sostuvo que “no hay ambigüedad alguna en lo que respecta a las negociaciones” y que Teherán habría dejado “claras” sus posiciones a las contrapartes.
“Así como el suelo de Irán es sagrado, el uranio enriquecido también lo es”, declaró el vocero Esmail Baghaei, marcando una línea roja en la negociación con Estados Unidos.
Mientras tanto, la comunidad internacional observa con atención este nuevo cruce de declaraciones. La negativa iraní a transferir su uranio enriquecido mantiene abierta la tensión en Medio Oriente y complica los esfuerzos diplomáticos para alcanzar un acuerdo duradero que limite el programa nuclear y reduzca el riesgo de una nueva escalada en la región.

