EE.UU. e Irán acercan posiciones y miran a Islamabad

Washington y Teherán tantean una nueva cumbre de paz

Reunión diplomática sobre negociaciones entre Estados Unidos e Irán en Islamabad

NewsITe

Las negociaciones entre Estados Unidos e Irán entraron en una fase delicada, con Islamabad nuevamente en el centro de la escena como sede potencial de una próxima cumbre de paz. Pese al endurecimiento de las sanciones y al bloqueo total impuesto por Washington a los puertos iraníes, ambas partes mantienen canales de diálogo abiertos en busca de un entendimiento que permita encauzar la crisis en Medio Oriente.

Desde la Casa Blanca, la portavoz Karoline Leavitt condicionó la voluntad de diálogo a la reapertura del estrecho marítimo bajo disputa “sin limitaciones ni demoras”. Aunque evitó precisar fechas, admitió que la alternativa con más fuerza es volver a celebrar el encuentro en Islamabad, capital de Pakistán, país que se consolidó como mediador clave en este tablero geopolítico.

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Fuentes estadounidenses citadas por medios internacionales señalan que los equipos negociadores habrían logrado avances significativos en los últimos días, al punto de acercarse a un posible acuerdo marco para poner fin al conflicto. Sin embargo, el consenso interno en Teherán todavía aparece como uno de los principales obstáculos, en un contexto de duros debates dentro de la dirigencia iraní sobre el alcance y las garantías de cualquier entendimiento con Washington.

Pakistán se mueve entre Teherán, Riad y Ankara

Pakistán desplegó una intensa “diplomacia itinerante” para tender puentes entre las partes. El primer ministro Shehbaz Sharif inició una gira de cuatro días que incluye escalas en Arabia Saudita, Qatar y Turquía, con la mira puesta en alinear apoyos regionales a una salida negociada. En paralelo, el jefe del Estado Mayor del Ejército pakistaní, Asim Munir, viajó a Teherán, donde se reunió con el canciller iraní, Abbas Araghchi.

De acuerdo con la agencia semioficial iraní Tasnim, el gobierno de Irán evaluará los resultados de esas conversaciones con la delegación pakistaní antes de tomar una decisión definitiva sobre una nueva ronda de diálogo directo con Estados Unidos. Un eventual alto el fuego en Líbano es considerado en Teherán como una “señal positiva” que podría inclinar la balanza hacia una mayor apertura negociadora.

Voceros iraníes, no obstante, se muestran cautos. El portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores, Esmaeil Baghaei, remarcó que aún no hay nada cerrado y cuestionó lo que describió como “posiciones inconsistentes” por parte de Washington, sembrando dudas sobre su compromiso real de respetar cualquier acuerdo que pudiera alcanzarse.

Presión económica, diplomacia global y un final abierto

Mientras se tramitan los contactos políticos, la presión económica se intensifica. El ejército estadounidense informó que logró interrumpir por completo el comercio marítimo de Irán en un lapso de 36 horas desde la puesta en marcha del bloqueo. Sin embargo, un reporte de la firma británica de análisis marítimo Windward sostiene que parte de las exportaciones de crudo y productos refinados continúa activa mediante operaciones clandestinas y el uso de puertos como la isla de Kharg y Bandar Abbas, además de movimientos de buques cisterna autorizados.

La puja también genera reacciones en otras potencias. Rusia y Arabia Saudita manifestaron su apoyo a la mediación pakistaní y a un diálogo inclusivo que involucre a todos los actores relevantes. En una comunicación telefónica, los cancilleres Serguéi Lavrov y Faisal bin Farhan Al Saud coincidieron en que solo una negociación sostenida puede garantizar estabilidad y seguridad duraderas en la región.

  • Moscú reveló que Estados Unidos rechazó una propuesta rusa para retirar todo el uranio enriquecido de Irán como mecanismo para descomprimir la crisis.
  • El Kremlin insiste en que el presidente Vladímir Putin mantiene disposición a retomar esa iniciativa si las condiciones políticas cambian.

“Esta sería una buena decisión. Pero, lamentablemente, la parte estadounidense rechazó esta propuesta”, lamentó el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, al referirse al plan ruso para sacar de Irán el uranio enriquecido.

Así, Islamabad vuelve a ubicarse en el centro del mapa diplomático mientras se combinan presión económica, maniobras militares y negociaciones discretas. Aunque hay señales de acercamiento, las diferencias de fondo siguen siendo profundas y el camino hacia un acuerdo integral continúa abierto e incierto.

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