El municipio será alcanzado por la primera cuota del Fondo de Emergencia y Fortalecimiento de la Inversión Municipal, en un contexto de caída de recursos y alta demanda financiera.

El municipio de Ramallo se prepara para recibir cerca de 29 a 30 millones de pesos correspondientes a la primera cuota del Fondo de Emergencia y Fortalecimiento de la Inversión Municipal, en el marco del envío de recursos que el gobierno de la provincia de Buenos Aires comenzó a distribuir entre los 135 distritos.
Se trata de una transferencia que forma parte de un total de $13.010 millones girados en esta primera etapa, con el objetivo de asistir a los municipios en un escenario económico complejo. Para el caso de Ramallo, el monto asignado surge de la aplicación del Coeficiente Único de Distribución, una fórmula que tiene en cuenta variables como la población, la capacidad tributaria y las necesidades básicas de cada distrito.
Aunque el dinero aún debe efectivizarse en las cuentas municipales en los próximos días, desde el ámbito local ya dan por descontado el ingreso de estos fondos, que serán clave para afrontar gastos y sostener servicios en un contexto de caída de recursos.
Uno de los aspectos centrales del fondo es su modalidad de uso. Según lo establecido por la normativa vigente, el 70% de los recursos es de libre disponibilidad, lo que permite a los municipios destinarlo a gastos corrientes o prioridades locales. Sin embargo, el 30% restante deberá canalizarse a través de programas específicos vinculados a áreas como infraestructura, transporte o cultura, lo que ha generado cuestionamientos por parte de intendentes que reclaman mayor autonomía en el manejo del dinero.
En Ramallo, esta situación no es ajena al debate. La necesidad de contar con fondos flexibles para atender demandas urgentes se vuelve clave en un contexto donde los ingresos propios y las transferencias presentan signos de deterioro. En ese sentido, la llegada del FEFIM representa un alivio, aunque limitado frente a las necesidades financieras del distrito.
El envío de estos recursos se produce además luego de una serie de planteos realizados por intendentes bonaerenses, quienes en los últimos días expusieron ante el gobernador Axel Kicillof la delicada situación económica que atraviesan sus municipios. Entre los principales reclamos se destacó la caída de la recaudación y la reducción de transferencias no automáticas desde el gobierno nacional, factores que impactan de manera directa en las arcas locales.
En este escenario, los municipios del interior, como Ramallo, aparecen entre los más afectados, dado que cuentan con menor capacidad para generar recursos propios y dependen en mayor medida de la coparticipación y de fondos provinciales.
Si bien el monto asignado a Ramallo se ubica en un nivel intermedio dentro del reparto general —muy por debajo de distritos de mayor población como La Matanza, pero por encima de comunas más pequeñas—, su impacto resulta significativo para la gestión local, especialmente en un contexto de alta demanda social.
De cara a los próximos meses, el esquema del FEFIM prevé otros cuatro desembolsos, que se extenderán hasta 2027. En ese marco, la administración municipal deberá definir cómo optimizar estos recursos, en equilibrio entre las necesidades inmediatas y las exigencias establecidas por la normativa provincial.

