Lola explicó por qué no estaría con Manu tras su salida de Gran Hermano

NewsITe
Luego de ser la última eliminada de Gran Hermano en la gala de este lunes, Lola Tomaszeuski rompió el silencio y se refirió sin rodeos al vínculo que mantuvo con su compañero Manuel “Manu” Ibero dentro de la casa. La joven aseguró que no ve posibilidad alguna de iniciar una relación sentimental con él, ni siquiera si se produjera una ruptura con su actual novio fuera del reality.
En diálogo con el streaming oficial de Telefe, y según reconstruyó Noticias Argentinas, Lola insistió en que la cercanía con Manu formó parte de una estrategia de juego y que nunca estuvo acompañada de una atracción real. “Manu no me gustaba y no me gusta; siento que es una persona con la que, esté afuera o adentro de la casa, de novia o soltera, no estaría”, remarcó.
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El conductor del ciclo, Santiago del Moro, la cruzó al recordarle los gestos de complicidad y la intensidad del vínculo que ambos mostraron frente a las cámaras, incluyendo el llanto de Manu tras la salida de Lola. Ante eso, la influencer matizó su postura y reconoció que hubo emociones en juego: “No digo que no haya tenido sentimientos por él; obvio que estaban ahí”, admitió, aunque buscó marcar un límite claro entre afecto y romance.
Lola también explicó que sus planteos hacia Manu no tenían que ver con celos tradicionales, sino con la dinámica propia del juego. Señaló que le molestaba particularmente la relación del joven con su compañera Luana, a quien describió como una jugadora estratégica. “No le recriminaba que estuviera con otras chicas. Le decía que me molestaba que estuviera con Luana porque ella lo hacía por juego y él le daba el lugar para lograr lo que quería”, sostuvo.
El rol de su novio fuera de la casa y los límites que marcó
La ex participante contó además que, antes de entrar al reality, tuvo una conversación franca con su novio para dejar en claro qué podía pasar dentro del programa. “Con mi novio lo hablé desde que sabía que iba a entrar y le dije que no sabía lo que iba a ocurrir, para que él decida si cortamos y, si quería estar con alguien, que yo no quede como ‘cornuda’”, relató.
En todo momento, Lola subrayó que su prioridad afectiva está fuera de la casa y que su vínculo de pareja no fue parte de ninguna especulación mediática. “Siempre pensé en mi novio, lo amo mucho y quiero seguir con él”, afirmó, al tiempo que descartó de plano cualquier posibilidad de romance con Manu una vez finalizada su experiencia en Gran Hermano.
- La salida de Lola reavivó el debate sobre los límites entre juego y vida personal en los realities.
- Su testimonio vuelve a poner en foco el impacto emocional que el encierro y la exposición pueden generar en los participantes.
“No estaría con Manu por más que me deje mi pareja”, sentenció Lola, marcando distancia definitiva del shippeo que se generó en redes y entre los fans del programa.
Con su salida, la competencia dentro de la casa vuelve a reordenarse y se abre una nueva etapa del reality, mientras el público sigue de cerca el destino de los vínculos que se construyen —y se desarman— frente a las cámaras.

