El furor del hot pilates entre las modelos más influyentes

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Hailey Bieber, Kendall Jenner y Bella Hadid, tres de las modelos más influyentes del mundo, comparten algo más que pasarelas y campañas de lujo: todas son fanáticas del hot pilates, una disciplina que combina el pilates tradicional con trabajo de respiración, foco mental y entrenamiento en una sala calefaccionada. Este método, que nació en West Hollywood, se perfila como la nueva obsesión fitness de las celebridades.
A diferencia de una clase clásica, el hot pilates se realiza en ambientes que van de los 27 a los 37 grados, lo que genera una experiencia física y emocional más intensa. En Los Ángeles, estudios como Heat Forma, The Studio y Spears Pilates se volvieron referencia obligada para figuras como Miley Cyrus, Lady Gaga y otras estrellas de la música y la moda, que buscan entrenamientos desafiantes pero a la vez conscientes.
En la Argentina, la tendencia ya desembarcó de la mano de Hottest Studio, creado por Florencia Fraga, el primer espacio local dedicado a esta práctica. La especialista define las clases como “una experiencia enriquecedora donde podamos conectar con la mente”, más allá del objetivo puramente estético. El énfasis está puesto en cómo se siente el cuerpo durante y después de la sesión: ligereza, bienestar y una fuerte sensación de presencia.
Cómo es una clase y por qué enamora a las celebridades
En una sesión típica de hot pilates, los ejercicios se realizan sobre el mat o colchoneta, al ritmo de la música y guiados por indicaciones precisas de postura y respiración. El calor potencia el trabajo muscular, favorece la flexibilidad y estimula la circulación, mientras que el entorno inmersivo ayuda a desconectar del exterior y enfocarse en cada movimiento.
- Temperatura elevada: permite calentar el cuerpo más rápido y profundizar estiramientos.
- Entrenamiento integral: se trabajan fuerza, resistencia, estabilidad del core y elongación.
- Enfoque mental: la respiración consciente funciona como un “reset” para la mente.
- Clima de comunidad: las clases se viven como una experiencia compartida, similar a la mística californiana.
De acuerdo con Fraga, el atractivo del hot pilates va más allá de los resultados físicos: “Hoy estamos todas buscando otras maneras de habitar nuestro cuerpo. No tiene tanto que ver con cómo nos vemos, sino con cómo nos sentimos”. El calor, explica, ayuda a permanecer en el momento presente y a aceptar el esfuerzo, mientras el sudor se convierte en símbolo de esa entrega.
“El calor en la práctica ayuda a conectar con el momento presente y sentir el sudor”, resume Florencia Fraga, impulsora del hot pilates en Argentina.
Influencers y referentes del bienestar en el país ya se suman a esta disciplina, que promete seguir creciendo entre quienes buscan una rutina desafiante, moderna y alineada con la tendencia global del mind-body. Con el respaldo de las top models internacionales, el hot pilates se consolida como una de las apuestas fuertes del entrenamiento premium en Buenos Aires.

