El Parkinson, una enfermedad que avanza en silencio.

En la Argentina se estima que alrededor de 100 mil personas conviven con la enfermedad de Parkinson, un trastorno neurológico crónico y progresivo que afecta principalmente el movimiento y la autonomía. La patología se produce por la pérdida de neuronas que producen dopamina, sustancia clave para el control motor, y con el paso del tiempo puede derivar en complicaciones que impactan de lleno en la calidad de vida.
Los síntomas suelen aparecer de manera paulatina y, en muchos casos, el primer indicio es un temblor leve en una mano, aunque también puede comenzar en un pie o en la mandíbula. A estos temblores se suman con frecuencia rigidez muscular, lentitud en los movimientos y dificultades para mantener el equilibrio, lo que incrementa el riesgo de caídas y de lesiones asociadas.
La médica especialista Valeria El Haj explica que, además de los signos motores, son frecuentes las alteraciones del estado de ánimo y del sueño. En etapas iniciales, la mayoría de estos síntomas responde adecuadamente a la medicación. Sin embargo, a medida que avanza la enfermedad, pueden aparecer fluctuaciones en la respuesta al tratamiento, conocidas como períodos ON (cuando la medicación hace pleno efecto) y OFF (cuando el efecto disminuye o desaparece).
Actividad física y acompañamiento, pilares del tratamiento
La actividad física, supervisada y adaptada a cada paciente, se consolidó como una herramienta terapéutica central. No solo contribuye a mejorar la marcha, el equilibrio y la fuerza muscular, sino que también favorece el ánimo y el descanso nocturno. Iniciar el ejercicio en forma temprana y sostenerlo en el tiempo se asocia con una mejor conservación de la independencia funcional.
- Ejercicios aeróbicos moderados, como caminatas o bicicleta.
- Rutinas de fuerza para mantener masa muscular.
- Prácticas de equilibrio y coordinación para prevenir caídas.
Los especialistas recomiendan realizar estas actividades en las franjas horarias en las que la medicación ofrece mejores resultados, a fin de aprovechar al máximo las capacidades motoras del paciente. El acompañamiento de la familia y del entorno cercano resulta clave: adecuar el hogar para reducir riesgos, brindar apoyo emocional y participar activamente del tratamiento mejora la adherencia y el bienestar general.
“Abordar el Parkinson desde un enfoque integral, que combine tratamiento médico, actividad física y contención, permite transitar la enfermedad con mayor bienestar y autonomía”, sostiene la Dra. Valeria El Haj.
Parkinson Argentina: información, contención e investigación
En este escenario, el acceso a información confiable y a redes de apoyo se vuelve fundamental. Una de las organizaciones que surgió para responder a esa necesidad es Parkinson Argentina, asociación de pacientes que impulsa acciones para mejorar la calidad de vida de quienes reciben el diagnóstico y de sus familias, promoviendo además la participación en estudios e investigaciones.
Su presidenta, Lucía Wang, fue diagnosticada a los 33 años, cuando tenía un bebé de apenas un mes. Relata que el impacto inicial fue devastador y estuvo marcado por la vergüenza y el intento de ocultar los síntomas. Con el tiempo, encontró en la organización una forma de transformar esa experiencia en acompañamiento para otros pacientes, en especial los más jóvenes, que muchas veces enfrentan prejuicios en el ámbito laboral y social.
Wang remarca que entre el 10% y el 15% de las personas con Parkinson presentan un componente genético, lo que implica un mayor riesgo en determinadas familias. Uno de los principales logros de Parkinson Argentina fue impulsar la implementación en el país de estudios de Parkinson y genética gratuitos, abiertos tanto a personas con diagnóstico como a quienes aún no lo tienen pero desean conocer más sobre su riesgo.
Con un abordaje informado, integral y acompañado, los especialistas coinciden en que es posible atravesar la enfermedad de Parkinson con más herramientas, sosteniendo la autonomía el mayor tiempo posible y derribando estigmas que todavía persisten en la sociedad.

