Lula cuestionó el rol de Trump en la crisis con Irán.

El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, volvió a marcar diferencias con la política exterior de Estados Unidos y apuntó directamente contra Donald Trump, a quien acusó de “amenazar a todo el mundo” en el marco de la escalada de tensión vinculada a la guerra que Washington e Israel mantienen con Irán.
Las declaraciones fueron realizadas durante la inauguración de un nuevo campus del Instituto Federal de Educación en la ciudad de Sorocaba, en el estado de San Pablo. Allí, Lula describió el escenario internacional como “difícil” y remarcó que Brasil no está dispuesto a involucrarse en conflictos bélicos que, a su entender, profundizan la inestabilidad global y desvían recursos que deberían destinarse a políticas sociales.
“El mundo está difícil, Trump está amenazando a todo el mundo”, señaló el mandatario brasileño ante estudiantes, docentes y autoridades locales. En su discurso, insistió en que su gobierno apuesta por una agenda basada en la paz, la inclusión y la ampliación de derechos, en contraposición con las respuestas militares a las crisis internacionales.
Lula sostuvo que Brasil pretende consolidarse como un actor que promueve el diálogo y la negociación diplomática, en línea con la tradición de la diplomacia brasileña y con su propia trayectoria política. Recordó que, durante sus mandatos anteriores, el país participó en iniciativas de mediación en distintos conflictos y reforzó su presencia en foros multilaterales como la ONU, el G20 y el grupo BRICS.
Brasil insiste en un rol pacificador en el tablero global
En su intervención, el presidente recalcó que su prioridad es mejorar las condiciones de vida dentro de Brasil antes que sumarse a aventuras militares en el exterior. En ese sentido, vinculó la defensa de la paz con el acceso a la educación, la cultura, el trabajo y la posibilidad de desarrollar proyectos de vida dignos para la población.
- Reafirmó que Brasil “no quiere guerra” y busca ser un “defensor de la paz”.
- Planteó que los recursos deben dirigirse a la educación, la salud y la creación de empleo.
- Criticó las políticas de confrontación que, según señaló, agravan la crisis en Medio Oriente.
Lula también hizo hincapié en que los conflictos armados tienen efectos económicos globales, desde el encarecimiento de la energía hasta el impacto sobre el comercio internacional, con consecuencias directas en países en desarrollo como Brasil y otras naciones latinoamericanas. Por eso, reiteró su rechazo a nuevas escaladas militares y defendió la necesidad de fortalecer los mecanismos de cooperación regional.
Con estos mensajes, el presidente brasileño busca reforzar hacia afuera el perfil de Brasil como interlocutor pragmático y pacificador, y hacia adentro, diferenciarse de los discursos más belicistas presentes en la escena global, con especial énfasis en la figura de Donald Trump y su influencia en la política de Estados Unidos.

