El oficialismo marca distancia en medio de la puja por los costos

NewsITe
Ante las crecientes protestas de transportistas de carga en distintos puntos del país, el Gobierno nacional se desligó del conflicto por la actualización de las tarifas de referencia. Desde la Secretaría de Transporte, que depende del Ministerio de Economía, remarcaron que las negociaciones sobre los valores que se pagan por el flete se realizan de manera directa entre los productores y los prestadores del servicio.
En un comunicado oficial, Transporte recordó que la llamada “Mesa de Negociación”, que funcionaba como ámbito de discusión entre el Estado y los representantes del sector, fue desactivada a pedido de los propios actores. Según la cartera, las entidades consideraban ese espacio como “poco funcional” y lo veían como una instancia burocrática extra que, lejos de facilitar, complejizaba el sistema de formación de tarifas.
La eliminación de la mesa se presentó como una respuesta a una “necesidad del sector” y, al mismo tiempo, como una forma de reforzar el principio de libertad económica. De acuerdo con la visión oficial, el nuevo esquema permite un ámbito de negociación más directo entre transportistas y productores de cereales, oleaginosas y derivados, con la intención de contemplar mejor las particularidades de cada región y las distintas realidades productivas.
El oficialismo marca que no intervendrá en los acuerdos
La Secretaría de Transporte subrayó que, como consecuencia de la medida vigente desde 2025, dejó de formar parte de las discusiones sobre tarifas. En ese marco, el Gobierno afirmó no tener “responsabilidad alguna” sobre los acuerdos que se cierren entre las partes privadas, ya sea en cuanto a montos o mecanismos de actualización, y ratificó que no evalúa reponer el esquema anterior.
En paralelo, el sector del transporte de cargas denuncia que la suba de los costos operativos volvió insostenibles las tarifas vigentes. El principal factor señalado es el incremento del combustible desde el inicio de la guerra en Medio Oriente, que, de acuerdo con los transportistas, acumuló un alza superior al 20 % y presiona sobre todos los eslabones de la logística.
Amenaza de paro y riesgo para el movimiento de granos
En las últimas horas se registraron protestas y concentraciones de camiones en rutas de la provincia de Buenos Aires y de otras jurisdicciones del país. Las distintas agrupaciones reclaman una actualización inmediata de las tarifas de referencia de entre el 30 % y el 35 %, con el argumento de que esa corrección apenas compensaría el aumento de los insumos básicos, en especial el gasoil.
- Suba del combustible superior al 20 % desde el inicio del conflicto en Medio Oriente.
- Demanda de actualización de tarifas de entre el 30 % y el 35 % por parte de los transportistas.
- El Gobierno sostiene que la negociación debe darse entre privados, sin intermediación estatal.
Los representantes del sector exigen la apertura urgente de una mesa de diálogo con el Poder Ejecutivo para encauzar la discusión y evitar la escalada del conflicto. Advirtieron que, si no hay una respuesta concreta en un plazo de 48 horas, pondrán a consideración la realización de un paro nacional de transporte de cargas.
De concretarse la medida de fuerza, podría interrumpirse el traslado de granos desde las principales zonas productivas hacia los puertos y centros de acopio, con impacto directo en la actividad agroexportadora.
Mientras tanto, el Gobierno mantiene su postura de no intervenir de forma directa en la fijación de tarifas. La tensión entre el principio de libre negociación que plantea el oficialismo y la demanda de regulación por parte de los transportistas perfila un nuevo capítulo en la puja por los costos de la logística en un sector clave para la economía argentina.

