Viola cuestionó la premura para modificar el sistema de concursos

NewsITe
El consejero de la Magistratura en representación del Poder Ejecutivo, Santiago Viola, puso paños fríos al debate sobre la reforma del reglamento de concursos y reclamó que cualquier modificación al sistema sea impulsada y debatida centralmente dentro del propio órgano, sin apuros ni presiones externas.
En el marco de una reunión conjunta de comisiones realizada este martes en Buenos Aires, en la que se analizan distintas iniciativas —entre ellas una propuesta elevada por la Corte Suprema de Justicia—, Viola remarcó que el Consejo de la Magistratura es el ámbito institucional adecuado para definir cambios en las reglas que rigen la selección de jueces y juezas en todo el país.
“Entiendo que no hay nadie mejor que los consejeros para modificar el reglamento del Consejo”, planteó el funcionario, según fuentes consultadas, al poner en discusión la “ansiedad desmedida” que observa por avanzar con una votación urgente sobre el tema. A su entender, esa premura no se corresponde con la situación actual del organismo, que —sostuvo— viene funcionando de manera adecuada y elevando un número importante de ternas para cubrir vacantes en la Justicia federal y nacional.
Viola señaló que no percibe un problema estructural en el esquema vigente de concursos y defendió el desempeño de buena parte de la magistratura. En esa línea, subrayó que existe “una gran cantidad de jueces que cumplen su función correctamente y tienen la idoneidad necesaria”, por lo que consideró que el eje del debate debe pasar por ajustes puntuales y no por una reforma de emergencia.
Defensa del rol del Consejo y mirada sobre la Corte
El representante oficialista también destacó la política de designaciones del Poder Ejecutivo, al valorar los pliegos de candidatos enviados al Senado en los últimos meses. Si bien admitió que hay aspectos mejorables en el proceso de selección, insistió en que cualquier revisión debe ser “profunda, seria y consensuada” entre todos los estamentos que integran el Consejo.
Respecto de la iniciativa de la Corte Suprema, Viola buscó bajarle el tono a la controversia y relativizó su alcance institucional. Explicó que interpreta el documento del máximo tribunal como “un aporte y un consejo” al debate, más que como un proyecto formal que deba imponerse sobre el trabajo interno del cuerpo.
- Reclamó que no se fuerce una votación acelerada sobre cambios al reglamento.
- Planteó que el Consejo debe ser el protagonista en la discusión sobre el sistema de concursos.
- Valoró las ternas elevadas y los pliegos enviados al Senado por el Poder Ejecutivo.
- Consideró la propuesta de la Corte Suprema como un insumo de trabajo y no como un mandato.
“No sé por qué hay una ansiedad tan grande, hay que analizarlo entre todos”, reiteró Viola, al insistir en que fueron los propios consejeros quienes detectaron puntos a revisar en el reglamento y que de ese diagnóstico debe surgir “un mejor proyecto”.
El consejero concluyó que, en las próximas reuniones, buscarán identificar los elementos más valiosos de cada iniciativa presentada —incluida la de la Corte— para integrarlos en una propuesta consensuada que fortalezca la transparencia y eficiencia del sistema de concursos, manteniendo al Consejo de la Magistratura como actor central del diseño y la implementación de las reformas.

