EE.UU. e Irán se preparan para una cumbre clave en Islamabad

Trump envía a su equipo a Pakistán para negociar con Irán

Delegaciones de Estados Unidos e Irán se preparan para negociar en Islamabad

NewsITe

Islamabad se prepara para recibir este fin de semana a las delegaciones de Estados Unidos e Irán para una ronda de conversaciones que se presenta como una de las más sensibles de los últimos años. Según informaron fuentes oficiales y diplomáticas, el encuentro estará centrado en un nuevo marco de negociación que combina un plan de 10 puntos impulsado por Teherán y una propuesta de 15 puntos elaborada por Washington, en el contexto de un frágil alto el fuego de dos semanas.

La Casa Blanca confirmó que el presidente estadounidense Donald Trump enviará a un equipo de alto perfil, encabezado por el vicepresidente JD Vance, el asesor Jared Kushner y el enviado especial Steve Witkoff. Del lado iraní, la delegación será liderada por el presidente del Parlamento, Mohammad Baqer Qalibaf, quien llega con instrucciones precisas del Consejo Supremo de Seguridad Nacional y del presidente Masoud Pezeshkian.

[p_ad_box]

La secretaria de prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, explicó que Teherán había presentado inicialmente un plan de 10 puntos que fue considerado “poco serio e inaceptable” por el gobierno de Trump. Ese esquema fue descartado y, tras una nueva ronda de contactos, Irán acercó una propuesta modificada que, según Leavitt, es “más razonable, diferente y concisa”, y que ahora sirve como base para intentar compatibilizarla con la propuesta estadounidense de 15 puntos.

Las líneas rojas de Trump y el tablero regional

En sus mensajes en Truth Social, Trump insistió en que Estados Unidos mantendrá buques, aeronaves y personal militar en la región hasta que se cumpla íntegramente el acuerdo que surja de las negociaciones. Reiteró que su línea roja central sigue siendo el fin del enriquecimiento de uranio en Irán y la imposibilidad de que Teherán acceda a armas nucleares. Además, afirmó que el estrecho de Ormuz “deberá permanecer abierto y seguro”.

Leavitt, en tanto, desmintió versiones sobre una supuesta suspensión del tránsito de petroleros por el estrecho de Ormuz a manos de Irán. Sostuvo que esos reportes son “falsos” y que los datos que maneja la Casa Blanca muestran un incremento reciente del tráfico en la zona. Para Washington, cualquier intento de bloquear esa vía estratégica sería “inaceptable”, dado su impacto directo en el comercio global de hidrocarburos.

Desde Teherán, el Consejo Supremo de Seguridad Nacional difundió parte del contenido de su plan: exige la retirada de las fuerzas estadounidenses de bases en la región, indemnizaciones por los daños sufridos por la nación iraní y el levantamiento progresivo de sanciones que llevan alrededor de 45 años. El mensaje es claro: Irán solo aceptará el fin de la guerra si se aceptan esos principios y se cierran los detalles en la mesa de negociación.

Rol de Pakistán, Israel, China y el impacto del conflicto

Pakistán se posiciona como anfitrión y mediador de las conversaciones. El primer ministro Shehbaz Sharif mantuvo un diálogo telefónico con el presidente iraní Pezeshkian, en el que agradeció que Teherán acepte el alto el fuego y la sede de Islamabad para las tratativas. Ambos líderes coincidieron en mantenerse en estrecho contacto mientras avancen las reuniones, según consignó la prensa oficial pakistaní.

El capítulo israelí también atraviesa la negociación. Leavitt aseguró que el primer ministro Benjamin Netanyahu respalda al presidente Trump, pese a los crecientes ataques israelíes en el Líbano. Israel remarcó que sus ofensivas contra territorio libanés “no forman parte” del acuerdo de alto el fuego, una posición que genera preocupación en varias capitales. Francia, el Reino Unido y el propio Pakistán pidieron moderación y expresaron su rechazo o malestar ante la escalada.

  • Estados Unidos e Irán llegarán a Islamabad con planes propios que buscan compatibilizarse en una mesa de negociación compleja.
  • El contexto incluye un frágil alto el fuego, tensiones en el estrecho de Ormuz y ataques israelíes sobre el Líbano que inquietan a la comunidad internacional.

“Irán solo aceptará el fin de la guerra cuando, además de aceptar los principios descritos en el plan de 10 puntos, se finalicen los detalles en las negociaciones”, advirtió el Consejo Supremo de Seguridad Nacional iraní.

Mientras Washington destaca su “excelente relación de trabajo” con China y reconoce contactos de alto nivel con Beijing vinculados al proceso de alto el fuego, la mirada global se posa ahora sobre Islamabad. Allí, en cuestión de horas, comenzarán a definirse los contornos de un eventual acuerdo que podría reordenar el equilibrio de poder en Medio Oriente y marcar el rumbo de la política exterior estadounidense en los próximos meses.

- Publicidad -
- Publicidad -
- Publicidad -