Crece la presión internacional para un alto el fuego en Líbano

Condena global y reclamo de alto el fuego tras los ataques en Líbano

NewsITe

Gobiernos y organismos internacionales elevaron en las últimas horas el tono de sus advertencias por la escalada bélica en el Líbano, tras los recientes bombardeos israelíes que dejaron cientos de muertos y heridos. Desde Asia, Europa y Naciones Unidas coincidieron en reclamar un alto el fuego efectivo y el respeto a la soberanía libanesa, en un contexto regional ya tensionado por otros focos de conflicto en Medio Oriente.

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Pakistán fue uno de los países que reaccionó con mayor dureza. A través de un comunicado de su Ministerio de Relaciones Exteriores, Islamabad calificó los ataques israelíes como una “grave violación del derecho internacional y de la soberanía regional”. Además, advirtió que estas acciones erosionan los esfuerzos diplomáticos destinados a estabilizar la zona y reiteró su “inquebrantable solidaridad” con el gobierno y el pueblo libanés.

En paralelo, el primer ministro paquistaní, Shehbaz Sharif, mantuvo una conversación telefónica con el presidente francés, Emmanuel Macron. Según la oficina del jefe de Gobierno, ambos mandatarios coincidieron en la urgencia de detener la violencia y las muertes civiles en territorio libanés, y remarcaron la necesidad de relanzar las iniciativas políticas para impedir una escalada mayor que arrastre a toda la región.

Europa y China, entre la preocupación y los llamados a la calma

Desde el Reino Unido, la secretaria de Relaciones Exteriores, Yvette Cooper, se declaró “profundamente preocupada” por el incremento de los ataques israelíes contra el Líbano y expresó su deseo de que el país sea incluido en el alto el fuego vigente en otros frentes del conflicto. La funcionaria subrayó el impacto humanitario de la ofensiva, con un masivo desplazamiento de población y graves daños a la infraestructura civil.

Cooper también tomó distancia de la retórica belicista que circula en el escenario internacional y advirtió que los discursos de aniquilación o exterminio de pueblos enteros son “completamente erróneos” y pueden tener consecuencias “igualmente incendiarias”. En ese marco, sostuvo que, aunque el Reino Unido y Estados Unidos continúan siendo socios estratégicos, Londres se reserva la potestad de trazarse su propia política exterior.

El primer ministro británico, Keir Starmer, se encuentra de gira por países del Golfo, donde encabeza conversaciones sobre el alto el fuego y la reapertura del estratégico estrecho de Ormuz, cuya normalización es considerada clave para el comercio internacional y el suministro energético. Pese a algunos avances diplomáticos, las autoridades reconocen que aún resta un extenso trabajo para garantizar la seguridad en esa vía marítima.

China también manifestó su preocupación. La portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores, Mao Ning, llamó a todas las partes a mantener la calma y actuar con moderación para evitar una mayor desestabilización regional. Recalcó que la soberanía y la seguridad del Líbano “no deben ser violadas” y reclamó la protección de la vida y los bienes de la población civil, en línea con el derecho internacional humanitario.

La ONU exige respeto al derecho internacional y a la resolución 1701

Desde Nueva York, la Organización de las Naciones Unidas condenó con firmeza los ataques masivos de Israel contra el Líbano. El portavoz adjunto del secretario general, Farhan Haq, advirtió que el organismo observa con alarma el creciente número de víctimas civiles y reiteró el llamado a todas las partes a recurrir a los canales diplomáticos para resolver sus diferencias.

  • Exigencia de un alto el fuego efectivo y duradero en territorio libanés.
  • Reclamo de protección a la población civil y respeto a la soberanía nacional.
  • Pedido de plena implementación de la resolución 1701 del Consejo de Seguridad.

“La ONU condena en términos enérgicos la pérdida de vidas civiles y pide a todas las partes cesar las hostilidades y comprometerse nuevamente con la aplicación total de la resolución 1701”, sostuvo Farhan Haq, portavoz adjunto del secretario general.

La resolución 1701, aprobada en 2006 tras la guerra entre Israel y Hezbollah, establece, entre otros puntos, el cese de las hostilidades, el respeto de la Línea Azul entre ambos países y el despliegue del Ejército libanés y de la Fuerza Provisional de la ONU en el Líbano (FPNUL) en el sur del país. Su cumplimiento integral es visto hoy como una de las principales herramientas para evitar un conflicto abierto de mayor escala.

Mientras se multiplican las advertencias y llamados al diálogo desde distintas capitales, la situación humanitaria en el Líbano continúa deteriorándose. Organismos internacionales insisten en que, sin un alto el fuego robusto y una negociación seria, el riesgo de una nueva guerra regional seguirá latente, con consecuencias imprevisibles para todo Medio Oriente.

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