Artemis II marca el regreso de vuelos tripulados a la órbita lunar

NewsITe
La NASA concretó este lunes un hito que el mundo espacial esperaba desde hacía más de medio siglo: el despegue de la misión Artemis II, el primer vuelo tripulado que volverá a orbitar la Luna desde la era de los programas Apolo. El lanzamiento se realizó desde el Centro Espacial Kennedy, en Florida, y forma parte del ambicioso plan estadounidense para regresar al satélite natural y, en una fase posterior, iniciar una presencia humana sostenida en su superficie.
A bordo de la nave Orion viaja una tripulación de cuatro astronautas que también marca varios hitos históricos. El comandante Reid Wiseman está acompañado por Victor Glover, quien se convierte en la primera persona afrodescendiente en participar de una misión de este tipo; Christina Koch, la primera mujer en volar más allá de la órbita terrestre baja; y Jeremy Hansen, el primer canadiense en alcanzar esa región del espacio. El periplo servirá como gran prueba general de los sistemas que Estados Unidos planea utilizar para el regreso a la Luna en los próximos años.
Artemis II tardará alrededor de tres días en llegar a las inmediaciones de la Luna. A diferencia de las misiones Apolo que descendieron en la superficie, esta etapa del programa contempla un sobrevuelo y la realización de maniobras de navegación y comunicaciones en el espacio profundo. El objetivo central es poner a prueba, en condiciones reales, el desempeño de la nave Orion y del cohete que la impulsa, considerado uno de los más potentes jamás construidos.
El mensaje político de Trump tras el lanzamiento
El despegue fue rápidamente capitalizado en el terreno político interno de Estados Unidos. El presidente Donald Trump celebró el éxito inicial de la misión con un mensaje enfático en la red Truth Social, donde aseguró que con Artemis II su país está “ganando, en el espacio, en la Tierra y en todas partes: económica, militarmente y ahora, más allá de las estrellas”.
Trump calificó al sistema de lanzamiento como “uno de los cohetes más potentes jamás construidos” y destacó que llevará a los astronautas “más lejos en el espacio profundo de lo que ningún ser humano ha llegado jamás”. En su mensaje, el mandatario buscó asociar el avance tecnológico y científico con la idea de liderazgo global de Estados Unidos, al afirmar que la nación norteamericana “no solo compite, domina, y el mundo entero está observando”.
En el tramo final de su comunicación, el presidente dedicó palabras directas a la tripulación y a la agencia espacial: “Que Dios bendiga a nuestros increíbles astronautas, que Dios bendiga a la NASA y que Dios bendiga a la nación más grande que jamás haya existido, los Estados Unidos de América”. El programa Artemis, del que esta misión es una etapa clave, prevé que en los próximos años se concrete el envío de la primera mujer y de la primera persona afrodescendiente a la superficie lunar, en lo que la NASA considera el inicio de una nueva era de exploración.
Artemis II es el primer vuelo tripulado a la órbita lunar desde 1972 y busca validar la tecnología que deberá permitir el regreso humano a la superficie de la Luna en la próxima década.

