El delantero oriundo de Villa Ramallo quedó libre de cargos luego de que el organismo concluyera que no existen pruebas suficientes para sancionarlo. La acusación por un presunto insulto racista se había originado tras un partido de la Liga 1 de Perú entre Alianza Atlético —club en el que juega Franco Coronel— y Sporting Cristal.

La Comisión Disciplinaria de la Federación Peruana de Fútbol resolvió archivar la denuncia por presunto racismo contra Franco Coronel al determinar que no existen pruebas suficientes para sancionarlo. El fallo, formalizado a través de la Resolución N.º 3, establece que la acusación carece de respaldo probatorio y que, ante esa ausencia, debe prevalecer el principio de inocencia del futbolista oriundo de Villa Ramallo.
En el documento oficial, el órgano disciplinario remarcó que cualquier sanción requiere evidencia debidamente corroborada, condición que no se cumplió en este caso. De acuerdo con lo expuesto, la insuficiencia de elementos impide aplicar castigos como multas o suspensiones, ya que hacerlo vulneraría los principios del debido proceso en el ámbito deportivo.
Uno de los puntos centrales de la resolución se apoyó en los informes arbitrales. Ninguno de los jueces del encuentro manifestó haber escuchado o presenciado un acto racista de manera directa durante el desarrollo del partido. La Comisión aclaró además que, si bien estos informes cuentan con presunción de veracidad, ese criterio no se extiende a declaraciones de terceros sin respaldo en otros medios de prueba.
Lo que originó la denuncia
El delantero, surgido en Defensores de Villa Ramallo y que actualmente se desempeña en Alianza Atlético, había quedado bajo investigación tras un episodio ocurrido el pasado 7 de marzo en el Estadio Alberto Gallardo. En ese encuentro ante Sporting Cristal, el defensor brasileño Cristiano da Silva lo acusó de haber emitido una expresión de carácter racista en medio de una discusión dentro del campo de juego.
La situación se produjo en los minutos finales del partido, luego del tercer gol del conjunto local, lo que derivó en un cruce entre futbolistas de ambos equipos. A partir de la denuncia, el árbitro decidió activar el protocolo contra la discriminación, lo que elevó la tensión tanto dentro del terreno de juego como posteriormente en la zona de vestuarios.
Tras lo ocurrido, la Liga de Fútbol Profesional Peruana elevó el caso a la Comisión Disciplinaria, que inició un proceso de recopilación de testimonios, informes arbitrales y material audiovisual. En paralelo, tanto Sporting Cristal como Alianza Atlético fijaron postura pública, mientras se aguardaba la resolución definitiva del organismo.
El atacante ramallense rechazó desde el inicio la acusación y defendió su accionar. En una carta abierta, sostuvo que no utilizó términos discriminatorios y explicó que su respuesta durante la discusión fue la frase “das asco”, al tiempo que señaló que el término por el cual fue denunciado no forma parte de su vocabulario.
Con la resolución ya oficializada, el futbolista surgido en el club granate de Villa Ramallo quedó libre de cargos y podrá continuar su carrera sin sanciones disciplinarias en el fútbol peruano.

