Sturzenegger comparó al Gobierno con una metáfora de Luis Ortega
NewsITe
Buenos Aires, 5 de abril (NA). El ministro de Modernización, Federico Sturzenegger, volvió a salir en defensa del gobierno de Javier Milei y esta vez lo hizo a través de una llamativa parábola cinematográfica. En un extenso hilo publicado en la red social X, el funcionario recurrió a la película El Jockey, dirigida por Luis Ortega, para explicar cómo, según su visión, la Argentina estaría dejando atrás medio siglo de decadencia para iniciar una etapa de “resurrección” económica y política.
Sturzenegger tituló su intervención “La resurrección en la película El Jockey de Luis Ortega y el asedio mediático al Gobierno” y describió al protagonista del film como un personaje hundido en la “merca, corrupción, hastío y decadencia”. En esa historia, sostuvo, aparece Dios encarnado en un cowboy mexicano que le ofrece al personaje la posibilidad de redención a partir de una carrera entre un auto y un caballo, en la que la divinidad se deja ganar para permitirle empezar de nuevo.
De acuerdo con el ministro, la clave de la metáfora no está en el triunfo puntual del personaje, sino en la chance de “reencarnarse” en una nueva vida, dejando atrás el pasado. Esa transformación, remarcó, sería comparable al proceso que, en su opinión, atraviesa hoy la Argentina. “Una Argentina de 50 años de decadencia empieza a quedar atrás y nace un nuevo país, más próspero, más justo, más federal y más libre”, escribió.
Críticas al “asedio mediático” y respaldo a Milei y Caputo
En su análisis, Sturzenegger dirigió también un mensaje directo al presidente Javier Milei y al ministro de Economía, Luis Caputo, a quienes respaldó frente a lo que definió como un “asedio mediático” creciente. Según el funcionario, cuanto más avance el programa de reformas del actual gobierno, mayores serán las presiones y operaciones provenientes de algunos sectores empresariales y periodísticos.
Para ilustrar esa idea, recordó un caso que, según dijo, habría permitido a un grupo empresario obtener alrededor de 4.000 millones de dólares en beneficios regulatorios con un solo producto, cifra que, a su juicio, muestra el volumen de recursos disponibles para intentar influir sobre periodistas, jueces y otros poderes del Estado.
El ministro sostuvo que, del mismo modo que –según Caputo– es difícil predecir la economía argentina mirando exclusivamente la historia, también sería un error medir la eficacia de las campañas mediáticas con parámetros del pasado. Aseguró que, en el contexto actual, ese tipo de embates tendría menos impacto sobre la actividad económica.
Los ocho motivos que, según el ministro, blindan al oficialismo
En la parte final de su publicación, Sturzenegger enumeró una serie de factores por los cuales, a su entender, los escándalos y cuestionamientos públicos no consiguen “golpear la marca” del Gobierno. Entre los puntos que destacó se encuentran:
- El equilibrio fiscal alcanzado por la administración nacional.
- La cobertura de las necesidades de financiamiento hasta las próximas elecciones.
- Un tipo de cambio que, indicó, ya no se usa como herramienta de estabilización coyuntural.
- Un “boom inédito” de exportaciones en distintos sectores.
- El crecimiento de la economía desde la asunción de Milei, aunque –admitió– desde “un pozo insondable”.
- Un nivel de desempleo que se mantendría estable, con incorporación paulatina de nuevos trabajadores.
- Un contexto internacional que, a su juicio, valoriza como nunca los recursos productivos del país.
- Avances en materia de apertura económica en los últimos seis meses, que comparó con medio siglo de políticas anteriores.
Sturzenegger aseguró que, aun con “innumerables problemas por resolver”, estos elementos alcanzan para explicar por qué las críticas no logran frenar el rumbo del oficialismo. Como ejemplo, citó que, pese a los cuestionamientos del año pasado, la economía habría crecido un 3,5% y que, en la actualidad, episodios como la polémica por los créditos hipotecarios no lograron alterar el comportamiento del dólar.
“Seguirá el asedio, pero una Argentina más próspera, más justa y más libre ya nació”, concluyó el ministro, en un mensaje que buscó dotar de épica al rumbo económico del Gobierno.
Con ese cierre, Sturzenegger reforzó la idea de un “nuevo comienzo” para el país, en línea con la parábola cinematográfica elegida, y buscó instalar la noción de que la gestión de Milei estaría atravesando una etapa de consolidación pese al clima de tensión política y mediática.


