Estados Unidos lidera el ranking mundial de asesinos seriales

Estados Unidos encabeza la lista global de asesinos seriales

Un informe elaborado por la Universidad de Radford volvió a poner bajo la lupa un tema tan sensible como inquietante: la distribución de asesinos seriales en el mundo. De acuerdo con este relevamiento, Estados Unidos se ubica al tope de la estadística histórica, con 3.690 homicidas de este tipo identificados, mientras que la Argentina aparece en el puesto 26, con 14 casos considerados dentro de los parámetros académicos del estudio.

La investigación, basada en registros judiciales, policiales y de prensa, sólo contempla a aquellos países que tienen al menos diez asesinos seriales identificados y clasificados bajo criterios específicos. Por eso, aunque en la Argentina se contabilizan 56 nombres asociados al fenómeno y otros seis presuntos criminales nunca descubiertos, el informe sólo reconoce a quienes cumplen con patrones de conducta y modalidad delictiva propios del asesino serial.

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La diferencia entre estos homicidas y los llamados asesinos múltiples es clave para entender la estadística. El asesino serial comete crímenes en episodios separados, a lo largo de un período prolongado de tiempo y, por lo general, en distintas escenas del crimen. La motivación suele estar vinculada al poder, el control y el placer psicológico, y muchos de ellos logran llevar una vida aparentemente normal entre un hecho y otro, lo que dificulta su detección.

El ranking mundial y el lugar de la Argentina

Detrás de Estados Unidos, el estudio ubica a Inglaterra en el segundo puesto, aunque a gran distancia, con 182 asesinos seriales, entre los que se mencionan figuras históricas como “Jack el Destripador” y el médico Harold Shipman. En tercer lugar aparece Rusia, con 164 casos, y luego se posicionan Japón (138), India (130) y Sudáfrica (129), todos con criminales cuya brutalidad marcó a fuego la memoria colectiva de sus sociedades.

El listado se completa en los primeros diez lugares con Canadá (125), Alemania (99), Italia (95) y Australia (92). En este contexto, la Argentina se ubica en el puesto 26, lejos de las cifras de las grandes potencias, pero con una historia criminal que incluye nombres conocidos por la opinión pública y estudiados por especialistas en criminología.

Entre los casos emblemáticos del país aparecen Cayetano Santos Godino, “el Petiso Orejudo”; Carlos Eduardo Robledo Puch, “el Ángel de la Muerte”; Raúl González Higonet, “el Loco del Martillo”; Francisco Laureana, “el Asesino puntual”; Margarita Herlein, apodada “la Probadora de hombres”; Cayetano Domingo Grossi, “el Hombre de la Bolsa”; y María Bernardina de las Mercedes Bolla Aponte de Murano, conocida como “Yiya Murano”.

Asesino serial vs. asesino múltiple: una distinción clave

El informe subraya la importancia de diferenciar al asesino serial del asesino múltiple. En el primer caso, se trata de homicidios que se producen con lapsos de tiempo entre uno y otro, en escenarios diferentes y con una planificación que busca evitar la captura para poder continuar. En general, se trata de psicópatas funcionales, capaces de sostener trabajos, vínculos y una rutina cotidiana mientras ocultan su costado criminal.

  • El asesino serial mata en episodios separados y en diferentes lugares.
  • Persigue motivaciones ligadas al poder, el control o el placer psicológico.
  • Suele mantener una fachada de vida normal entre crimen y crimen.
  • El asesino múltiple actúa en un único episodio, en un mismo sitio y muchas veces termina muerto o se suicida.

“La figura del asesino serial no sólo interpela a la Justicia y a las fuerzas de seguridad, sino que exige a la sociedad y a los especialistas revisar cómo se detectan y previenen estas conductas”, señalan desde ámbitos criminológicos consultados.

En los últimos años, el país sumó casos resonantes que reavivaron el debate, como el de la enfermera Brenda Agüero, acusada de asesinar a cinco bebés y atacar a otros ocho recién nacidos en un hospital de Córdoba, y el de Matías Jurado, “el Machetero”, vinculado a al menos cinco homicidios en Jujuy. Estos episodios, sumados a los históricos, muestran que, aunque la Argentina está lejos de los países con mayor tasa de asesinos seriales, el fenómeno sigue siendo objeto de estudio, preocupación y debate público.

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