Oriundo de Villa Constitución, el diputado nacional Alejandro Bongiovanni es uno de los implicados en el escándalo de los créditos del Banco Nación tomados por dirigentes libertarios. En su caso, la sospecha se centra en la llamativa circunstancia de que el préstamo por $255 millones le fue extendido apenas un mes después de que dejara las filas del Pro para pasarse a La Libertad Avanza. El villense intentó defenderse: “No me voy a dejar psicopatear”, escribió en la red social X.

De la redacción de EL NORTE
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El diputado nacional Alejandro Bongiovanni, oriundo de Villa Constitución, es uno de los dirigentes de La Libertad Avanza envueltos en el resonante caso de los dirigentes de ese espacio sospechados por la toma de créditos del Banco Nación. La polémica, que ya es materia de investigación en la Justicia, se desató tras una denuncia que pone bajo la lupa el acceso al financiamiento por parte de funcionarios, legisladores y personas vinculadas al gobierno de Javier Milei.
El dirigente villense Bongiovanni accedió a un préstamo por $255 millones en enero de 2026, apenas un mes después de romper con el macrismo e incorporarse al bloque libertario en la Cámara de Diputados de la Nación.
Su nombre, por lo tanto, aparece en una nómina de funcionarios, legisladores y tuiteros oficialistas sospechados de ser favorecidos con créditos de la banca pública.
A través de una publicación en la red social X, Bongiovanni intentó defenderse que del escándalo que no sólo sacude a cada uno de sus protagonistas sino que también viene a generar más ruido dentro del Gobierno libertario.
Entre otras consideraciones, el villense ex Pro y ahora libertario, aseveró que se trata de “una boludez atómica” y advirtió: “No me voy a dejar psicopatear”.
“Me resulta insólito que algunos estén tratando de homologar el tomar una deuda hipotecaria en las condiciones generales de cualquier cliente con un acto delictivo”, se descargó Bongiovanni y sostuvo que las acusaciones tienen una intencionalidad política: “Veo de dónde viene el ataque y no me voy a dejar psicopatear”.
Argumentó que lo motivó a tomar un crédito UVA “el virtuoso proceso desinflacionario” y aclaró que no se quedó con el dinero sino que se trata de una hipoteca de la cual pagó las primeras dos cuotas de 300 mil. También descartó la intencionalidad política del crédito al sostener que comenzó a presentar la documentación en junio durante “el boom de los créditos hipotecarios”.
“Vi por entonces las condiciones y tasas que se ofrecían en el banco, hice la simulación de crédito en la web, evalué el riesgo y luego de pensarlo me mandé a iniciar el trámite, que no es automático y llevó varios meses (desde chequeo de scoring, justificación de ingresos, armado de carpeta, ida y vuelta de papeles, preaprobación, selección inmueble, armado carpeta inmueble, más ida y vuelta de papeles, selección de tasador, tasación, selección escribano, hasta escritura. Recién ahí se activa la deuda que figura en enero y es pública (de la que pagué 2 de 300 cuotas). Es una boludez atómica decir que fue algo oscuro o raro. Pero bueno, veo de dónde viene el ataque y no me voy a dejar psicopatear”, escribió Bongiovanni.

