El profesional tenía dos causas abiertas por violencia de género contra su expareja por hechos ocurridos en San Nicolás y en Rosario. La pasada semana, el Juzgado en lo Correccional N° 3 de nuestra ciudad condenó a Lucas Iommi en juicio abreviado a seis meses de prisión. En los próximos días deberá responder bajo la misma modalidad abreviada ante la Justicia rosarina por el segundo de los hechos.

De la Redacción de EL NORTE
[email protected]
Sobre el odontólogo nicoleño Lucas Iommi pesaban dos denuncias de similar contenido, presentadas por una joven rosarina que había sido su pareja, por amenazas y lesiones en contexto de violencia de género. Una de ellas, por hechos que se habrían producido en San Nicolás, y la otra presentada en la Justicia de Rosario, por episodios violentos que habrían ocurrido en esa jurisdicción.
Por la primera acusación, las partes llegaron a un acuerdo de juicio abreviado en el que el imputado aceptó cargos por amenazas y lesiones leves calificadas por el vínculo y por ser cometidas en contexto de violencia de género. En los últimos días de marzo, la jueza Luciana Díaz Bancalari, titular del Juzgado en lo Correccional N° 3 del Departamento Judicial de San Nicolás, homologó el acuerdo y dictó sentencia. Iommi fue condenado a seis meses de prisión de ejecución condicional y deberá cumplir determinadas reglas de conducta.
Suerte parecida correría la segunda causa instruida en la Justicia rosarina, donde también las partes pactaron un procedimiento abreviado, en este caso con una pena de un año y seis meses de ejecución condicional y el cumplimiento de estrictas reglas de conducta bajo los cargos de lesiones leves dolosas agravadas por el vínculo y por el contexto de violencia de género, en concurso real con desobediencia y resistencia a la autoridad, en carácter de autor y en grado de consumado. Este acuerdo sería homologado por la Justicia santafesina en los próximos días y se sumaría a la pena anterior, lo que alcanzaría un monto total de dos años.
Lucas Iommi había sido apresado en Rosario a fines de febrero pasado por incumplir una probation que le había sido dictada en San Nicolás en 2022, por la primera de las causas mencionadas. Fue detenido por la policía cuando habría intentado ingresar al departamento de su expareja a través del balcón. Luego de la audiencia imputativa, la Justicia rosarina le dictó prisión preventiva, por lo que aún permanece tras las rejas y esa situación se mantendría hasta la nueva audiencia.
El profesional había sido procesado en 2020 a raíz de la denuncia de su expareja por amenazas y lesiones. Tres años después acordó junto al fiscal y su defensor una suspensión de juicio a prueba (probation) con la condición del cumplimiento de determinadas reglas; entre ellas, la de no acercarse a la denunciante. La salida alternativa fue refrendada por la jueza Luciana Díaz Bancalari, a cargo del Juzgado en lo Correccional N° 3 de San Nicolás, quien posteriormente revocó este beneficio ante reiterados incumplimientos.
Conforme a la reciente denuncia, Iommi sumó una causa más en agosto pasado cuando, según lo reportado, intentó ingresar al departamento de su expareja en la ciudad de Rosario trepando por el balcón. Al arribo de las fuerzas policiales, el hombre de 38 años se habría resistido al arresto, permaneció detenido varias horas y luego fue liberado. Posteriormente, la causa siguió avanzando y a fines de febrero se realizó la audiencia imputativa ante la fiscal Mariela Busso, oportunidad en la que la jueza María Carrara le dictó la prisión preventiva efectiva, tras lo cual Iommi quedó nuevamente detenido.
Primera denuncia
Según consta en la primera denuncia presentada por una joven de 31 años (de la que se hace reserva de identidad), Lucas Iommi, quien en ese momento era su pareja, tras una discusión la agredió y le produjo lesiones en el rostro. Relató en su presentación la mujer, domiciliada en Rosario, que en diciembre de 2020 vino a la ciudad invitada por su pareja para visitar a los padres de él. Todo se desarrolló con normalidad hasta que iniciaron una discusión que comenzó en la casa de un amigo y continuó en la vivienda paterna. Allí, alrededor de las dos y media de la mañana, Iommi le habría asestado un golpe de puño en el rostro, lo que le provocó una lesión contuso-cortante. En su declaración en sede policial, la joven manifestó que, tras la agresión, sintió miedo y decidió abandonar la vivienda para volver a Rosario. En un primer momento, el agresor le habría impedido la salida al cerrar la puerta con llave. Luego, ante la amenaza de gritar pidiendo auxilio, le permitió salir.
Ya en horas de la madrugada, mientras caminaba herida por la calle Eva Perón rumbo a la terminal de ómnibus, fue asistida primero por un sereno de la GNC ubicada en cercanías y, una vez en la estación, por una joven que se le acercó al notar el profuso sangrado. Le preguntó qué le había sucedido y llamó a la policía, quienes le aconsejaron realizar la denuncia. Posteriormente, se sumaron los hechos violentos que originaron la segunda causa que, en los próximos días, también será resuelta en juicio abreviado y que concluirá con la unificación de ambas penas a dos años de prisión de ejecución condicional, modalidad que le permitiría a Iommi recuperar la libertad

