China pide un alto el fuego inmediato en Irán

NewsITe
China volvió a levantar la voz frente a la guerra en Irán y reclamó un alto el fuego inmediato, al tiempo que advirtió sobre el riesgo de una nueva escalada militar encabezada por Estados Unidos. Desde Beijing remarcan que la vía armada no resolverá el conflicto y que la prolongación de las hostilidades amenaza con agravar el impacto sobre la economía global y la seguridad energética.
La portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores chino, Mao Ning, recordó en una conferencia de prensa que su país exige a todas las partes detener las operaciones militares y encarar de forma urgente un proceso serio de negociaciones de paz. Las declaraciones se produjeron luego de que el presidente estadounidense, Donald Trump, anticipara que podría lanzar ataques “extremadamente duros” contra Irán en el corto plazo, fijando un horizonte de apenas semanas para intentar cerrar por la fuerza un enfrentamiento que ya lleva un mes.
Mao fue tajante al señalar que “los medios militares no pueden ofrecer una solución fundamental” y que la escalada del conflicto “no sirve al interés de ninguna de las partes”. En línea con la postura que China viene sosteniendo en otros focos de tensión, la diplomacia de ese país insiste en que las controversias deben abordarse mediante el diálogo y los canales multilaterales, con el objetivo de evitar una crisis humanitaria de mayor envergadura.
Preocupación por los ataques a universidades y escuelas
Consultada por denuncias de ataques contra universidades iraníes en el marco de la guerra iniciada por Estados Unidos con el apoyo de Israel, la funcionaria reafirmó que Beijing se opone de manera categórica a cualquier acción militar dirigida contra civiles o contra infraestructura civil. Según remarcó, los bombardeos sobre centros educativos constituyen una violación particularmente grave del derecho internacional humanitario.
La portavoz recordó además el ataque contra una escuela primaria en territorio iraní, que dejó más de un centenar de víctimas fatales, en su mayoría niñas. Ese episodio generó fuertes condenas en el plano internacional, incluida la crítica del Vaticano y el reclamo de la ONU para que se esclarezcan los hechos y se juzgue a los responsables. Para China, hechos de esa magnitud muestran la urgencia de desescalar y de proteger de manera efectiva a la población civil.
- Beijing insiste en reabrir una vía de diálogo político y diplomático.
- China advierte por el impacto del conflicto en la economía y la energía global.
- La ONU y el Vaticano pidieron investigar los ataques a escuelas y universidades.
“Los medios militares no pueden ofrecer una solución fundamental, y la escalada de conflictos no sirve al interés de ninguna de las partes”, sostuvo Mao Ning, portavoz de la Cancillería china.
Con la región de Medio Oriente nuevamente en el centro de las tensiones internacionales, China busca reforzar su perfil como actor que promueve la negociación y el cese de hostilidades. Mientras crece la preocupación por el costo humano y por las repercusiones económicas del conflicto, la presión sobre Washington y Teherán para frenar la violencia y sentarse a una mesa de conversaciones gana peso en la agenda diplomática global.

