Nueva variante de Covid-19 BA.3.2: qué se sabe de “Cigarra” y cuáles son sus síntomas

El linaje derivado de Ómicron está bajo vigilancia internacional por su rápida propagación y posible evasión inmunológica. No hay evidencia de mayor gravedad.

La aparición de la variante BA.3.2 del Covid-19, conocida como “Cigarra”, se mantiene bajo monitoreo por parte de organismos internacionales de salud debido a su rápida expansión y características genéticas. Aunque no se ha comprobado que genere cuadros más graves, especialistas siguen de cerca su evolución por su posible capacidad de evadir la inmunidad previa. En Estados Unidos se confirmó su presencia en al menos 25 estados durante enero y febrero de 2026, según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC).

La variante Cicada de COVID se convirtió en foco de atención global luego de que la Organización Mundial de la Salud (OMS) la incorporara a su lista de “variantes en vigilancia”, en un contexto donde los casos comienzan a aumentar lentamente en distintas regiones del mundo, según reportes recientes de autoridades sanitarias.

De acuerdo con un informe difundido el 19 de marzo por los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC), esta nueva subvariante, identificada como BA.3.2, ya fue detectada en más de 20 países y en algunos territorios representa hasta el 30% de los contagios analizados.

Este sublinaje de Ómicron fue identificado inicialmente en Sudáfrica a finales de 2024 y se expandió a distintos países durante 2025 y 2026. Las autoridades sanitarias lo catalogaron como una variante bajo vigilancia, principalmente por la cantidad de mutaciones que presenta en la proteína spike.

Según lo informado, estas modificaciones podrían influir en su capacidad de transmisión o en la evasión de las defensas generadas por vacunas o infecciones previas.

Por qué la variante “Cigarra” está bajo seguimiento

El principal foco de atención sobre la variante BA.3.2 no radica en su gravedad, sino en su comportamiento epidemiológico. Los especialistas señalan que puede evadir parcialmente la inmunidad generada por vacunas o infecciones anteriores.

Además, se ha detectado su rápida expansión en distintos continentes, lo que llevó a reforzar los sistemas de vigilancia para evaluar su impacto en la salud pública.

Hasta el momento, no se registraron aumentos significativos en hospitalizaciones ni en la cantidad de casos graves asociados a esta variante. Sin embargo, los organismos de salud mantienen el seguimiento activo para detectar posibles cambios en su comportamiento.

Síntomas y detección de la variante BA.3.2

Los síntomas de la variante BA.3.2 son similares a los de otras variantes de Covid-19. Entre los más frecuentes se encuentran fiebre, tos, dolor de garganta, congestión nasal, fatiga y pérdida del olfato o del gusto.

Los especialistas indican que no presenta signos distintivos que permitan diferenciarla clínicamente, por lo que su identificación depende de pruebas específicas y de la vigilancia epidemiológica.

En cuanto a su circulación, se confirmó la presencia de esta variante en al menos 25 estados de Estados Unidos durante los primeros meses de 2026, según datos de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC).

También fue detectada en muestras clínicas y en aguas residuales, lo que permite anticipar su circulación antes de la confirmación de casos en pacientes.

El primer registro en ese país se remonta a junio de 2025, cuando se identificó en un viajero procedente de Países Bajos. Desde entonces, se monitorea su expansión en distintas regiones.

Circulación internacional y eficacia de las vacunas

La variante BA.3.2 ya fue detectada en al menos 23 países, incluyendo algunos de América Latina, aunque hasta finales de marzo de 2026 no se confirmaron casos en México.

Las autoridades sanitarias no descartan su eventual llegada a nuevos territorios debido a su capacidad de propagación.

En relación con la protección, se indicó que las vacunas podrían presentar menor efectividad para prevenir contagios frente a esta variante. Sin embargo, continúan siendo fundamentales para reducir el riesgo de enfermedad grave, hospitalización y muerte.

Por este motivo, se mantiene la recomendación de completar los esquemas de vacunación, aplicar refuerzos y sostener medidas básicas de prevención.

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