Debate por la reforma del Código Penal y el impacto en causas de corrupción

NewsITe
El penalista y exjuez federal Eduardo Gerome se sumó al debate por el proyecto de reforma del Código Penal impulsado por el Gobierno nacional y consideró que la actualización de la norma es “absolutamente necesaria”, al recordar que el texto vigente rige en la Argentina desde 1921 y fue modificado de manera fragmentaria durante las últimas décadas.
En declaraciones a Radio Rivadavia, Gerome advirtió que las sucesivas reformas parciales generaron un sistema con “asimetrías en las penas” y zonas grises que dificultan la respuesta frente a nuevos fenómenos delictivos. En ese marco, evaluó como positivo que el anteproyecto busque ordenar el articulado y aggiornarlo a la realidad social y tecnológica del siglo XXI.
Entre los cambios que puso de relieve, el especialista destacó que el nuevo esquema prevé un rol más activo para las víctimas dentro del proceso penal, con mayores posibilidades de participación y de acceso a la información de la causa. Además, se incorporan figuras específicas para delitos que hoy se investigan de manera dispersa, como las estafas piramidales, las bandas conocidas como “viudas negras”, el accionar de motochorros, el fraude migratorio y distintos tipos de delitos digitales.
Gerome también subrayó que el proyecto contempla un endurecimiento de las penas para delitos violentos y la inclusión del maltrato animal dentro del Código Penal, un reclamo sostenido por organizaciones proteccionistas y sectores académicos que venían señalando ese vacío normativo.
Debate por la figura de femicidio y la corrupción
Uno de los puntos que generó mayor discusión pública es la eliminación de la figura de femicidio como categoría autónoma. Gerome aclaró que la iniciativa no implica una baja en las sanciones, sino una reconfiguración técnica: esos homicidios pasarían a ser considerados homicidios agravados, pero con penas que, según afirmó, seguirían siendo especialmente severas frente a la violencia de género.
Donde sí encendió una luz de alerta fue en torno a la eventual marcha atrás con el endurecimiento de las penas por corrupción. El exmagistrado recordó que hoy los castigos por ese tipo de delitos son “muy bajos” en relación con el daño que produce “robarle al Estado”, y sostuvo que cualquier señal de retroceso en ese terreno debería ser explicada con claridad por las autoridades políticas.
- Mayor protagonismo para las víctimas en el proceso penal.
- Nuevos delitos incorporados: estafas piramidales, “viudas negras”, motochorros y ciberdelitos.
- Inclusión del maltrato animal dentro del Código Penal.
- Revisión técnica de la figura de femicidio, sin reducción de penas.
- Preocupación por versiones de flexibilización de penas por corrupción.
“La sociedad necesita saber que el funcionario corrupto tendrá una sanción acorde al daño que provoca”, remarcó Gerome, al advertir que un eventual alivio de penas podría responder a negociaciones políticas en el Congreso, algo que calificó como un “mal camino”.
Mientras el proyecto comienza su recorrido legislativo, especialistas como Gerome insisten en que la modernización del Código Penal debe conjugar la actualización frente a nuevas modalidades delictivas con un mensaje firme contra la corrupción y los delitos violentos, en línea con las demandas de transparencia y seguridad que plantea la ciudadanía.

