El Gobierno eleva el corte de bioetanol y reconfigura el negocio de los combustibles

NewsITe
El Gobierno nacional habilitó un nuevo incremento en la proporción de bioetanol que se mezcla con las naftas y reordenó el mapa de ganadores dentro de la cadena energética. A través de la Resolución 79/2026, publicada en el Boletín Oficial por la Secretaría de Energía, se autorizó elevar el corte obligatorio del 12% actual hasta un máximo del 15%, en un esquema de comercialización abierta en el que las refinadoras podrán elegir cómo abastecerse.
Según trascendió en ámbitos oficiales, la decisión se presenta como un paso de relevancia estratégica en tres planos: energético, productivo y ambiental. Desde el punto de vista energético, el aumento del bioetanol en las naftas permite diversificar la matriz de combustibles líquidos, reducir la dependencia de derivados del petróleo y moderar el impacto de eventuales subas internacionales del crudo sobre los precios locales.
En el plano productivo, la medida fortalece a complejos regionales vinculados al maíz y a la caña de azúcar, que históricamente reclamaban una expansión gradual del uso de biocombustibles. Además, la resolución reafirma el rol de la Secretaría de Energía, a cargo de María Tettamanti, como autoridad de aplicación con facultades para ir ajustando los niveles de mezcla según las necesidades del sistema y la disponibilidad de materia prima.
Productores, industria y consumidores: los principales ganadores
El aumento del corte genera un impacto directo sobre la demanda de insumos agroindustriales. En el caso del maíz y la caña de azúcar, el mayor uso de bioetanol abre la posibilidad de mejorar la colocación interna de estos productos, apuntalando precios y dando previsibilidad a las inversiones en el interior del país, especialmente en provincias con fuerte presencia de estos cultivos.
- Productores de maíz y caña: se proyecta un incremento de la demanda de grano y caña para destinar a la elaboración de bioetanol, con efecto positivo sobre la actividad rural y las economías regionales.
- Empresas de bioetanol: las plantas industriales dedicadas al biocombustible líquido renovable verán una mayor utilización de su capacidad instalada, mejoras en la facturación y un posible aumento del empleo directo e indirecto.
- Consumidores finales: aunque el precio de las naftas sigue influido por múltiples factores, la mayor presencia de bioetanol puede contribuir a estabilizar costos y a amortiguar el efecto de shocks externos, como subas bruscas del petróleo o movimientos cambiarios.
En términos ambientales, el uso ampliado de bioetanol implica una reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero frente a los combustibles fósiles puros. Especialistas del sector señalan que, bien regulado y con controles adecuados, el biocombustible puede ser un aliado para avanzar hacia compromisos de descarbonización sin resentir el abastecimiento interno.
La suba del corte de bioetanol al 15% se inscribe en una estrategia de diversificación energética, fortalecimiento de las economías regionales y mitigación del impacto de los vaivenes internacionales del crudo sobre el mercado local.
De este modo, el nuevo esquema introduce incentivos para productores, industria y consumidores, mientras el Gobierno mantiene la potestad de ajustar el nivel de mezcla según la evolución del mercado y las necesidades del sistema energético argentino.

