El impuesto a los combustibles queda sin aumento en abril

NewsITe
El Gobierno nacional decidió frenar la actualización del impuesto a los combustibles líquidos prevista para abril, con el objetivo de contener la escalada de precios en los surtidores en un contexto en el que la nafta supera los $2.000 por litro en todas sus variantes en gran parte del país.
La medida, confirmada por la Secretaría de Energía, apunta a moderar el impacto que la suba internacional del petróleo viene teniendo sobre el mercado interno. El tributo a los combustibles suele ajustarse de manera periódica, lo que se traduce en incrementos directos en los precios finales que pagan los automovilistas en las estaciones de servicio.
“De esta forma, junto con la medida oficializada hoy de especificaciones técnicas de mayor porcentaje de bioetanol, se toman medidas para mitigar el impacto del precio de la suba de petróleo en surtidor y acompañar al consumidor”, señalaron fuentes de Energía a la agencia Noticias Argentinas. La decisión se suma a otras disposiciones que buscan atenuar la presión sobre los precios en un momento de alta sensibilidad inflacionaria.
Aumento del corte de bioetanol para amortiguar el impacto
En paralelo al congelamiento del impuesto, el Gobierno autorizó un incremento del corte de bioetanol en las naftas hasta el 15%. Este biocombustible, producido principalmente a partir de caña de azúcar y maíz, se mezcla con los combustibles fósiles y permite reducir parcialmente la dependencia del petróleo importado o del que se comercializa a precios internacionales.
El mayor uso de bioetanol persigue varios objetivos: aliviar el costo de producción de las petroleras, promover la actividad de las economías regionales vinculadas a la agroindustria y, en menor medida, aportar a la reducción de emisiones contaminantes. Aunque su impacto sobre el precio final en surtidor no siempre es inmediato ni lineal, se lo considera una herramienta para amortiguar las variaciones del crudo.
Contexto inflacionario y presión sobre el bolsillo
La nafta se ha convertido en uno de los indicadores más visibles de la inflación para los consumidores, no solo por el costo directo para quienes utilizan vehículos particulares, sino también por el efecto de arrastre sobre el transporte de cargas y el precio de bienes y servicios. Cada aumento de los combustibles suele trasladarse, con distintos rezagos, a la cadena de formación de precios.
- El precio del litro de nafta ya supera los $2.000 en todas sus versiones.
- La suspensión del aumento del impuesto busca evitar un nuevo salto en surtidores.
- El mayor corte de bioetanol se presenta como una herramienta de contención adicional.
Desde la Secretaría de Energía remarcan que el paquete de decisiones apunta a “acompañar al consumidor” en un contexto de fuertes tensiones inflacionarias y volatilidad del mercado internacional de petróleo.
La evolución de los combustibles seguirá bajo la lupa en las próximas semanas, ya que el precio del barril de petróleo, la política impositiva y la actualización de los costos internos serán determinantes para definir nuevos ajustes. Por ahora, el freno al impuesto y el mayor uso de biocombustibles buscan aportar algo de previsibilidad a un frente sensible para la economía y el bolsillo de los argentinos.

