El día que Enzo Fernández empezó a escribir su leyenda

Un recuerdo de L’Alcúdia que anticipó la gloria mundial

Selección argentina Sub 18 ante Mauritania en el COTIF de L'Alcúdia

NewsITe

El 31 de julio de 2019, en el Estadio Municipal Els Arcs de L’Alcúdia, Valencia, la Selección argentina Sub 18 goleó 4 a 1 a Mauritania en el tradicional torneo COTIF. Aquel partido, que por entonces se leía como un estreno prometedor de un equipo juvenil, hoy se resignifica como el prólogo de la gloria mundialista de una camada llamada a marcar una época.

En un certamen que también tuvo a España, Rusia y Bahréin, la Argentina no se quedó con el título —que finalmente fue para el conjunto local tras superar a los rusos en la final—, pero dejó una huella imborrable: la aparición de talentos que años más tarde brillarían en Europa y se consagrarían en la Selección Mayor.

– Publicidad –

En ese contexto, el nombre de Enzo Fernández, hoy figura del Chelsea y campeón del mundo en Qatar 2022, aparece como símbolo de aquella generación. En 2019 era el volante central de la Reserva de River Plate y se abría paso en silencio, pero con una jerarquía que ya empezaba a asomar ante los ojos de los especialistas.

Enzo Fernández, de relevo juvenil a campeón del mundo

En el duelo frente a Mauritania, Enzo ingresó a los 72 minutos, cuando el equipo de Esteban Solari ya dominaba el marcador y el desarrollo del juego. Su presencia le dio equilibrio, circulación de pelota y salida limpia a un conjunto que mostraba superioridad técnica y táctica. Ese rol de mediocampista confiable y con personalidad fue, con el tiempo, su sello distintivo.

Años más tarde, Fernández repetiría esa historia en Qatar 2022: ingreso desde el banco, impacto inmediato en el funcionamiento del equipo de Lionel Scaloni, consolidación como titular y consagración como el mejor jugador joven del Mundial. Lo que en L’Alcúdia parecía apenas un partido más de un torneo juvenil, hoy se lee como el primer capítulo de una carrera destinada a la elite.

La goleada ante Mauritania y una camada que no dejó de crecer

El 4-1 ante Mauritania tuvo como protagonistas a varios futbolistas que luego construirían trayectorias destacadas. Pablo Solari abrió el marcador, Matko Miljevic aumentó de penal, Brandon Cortés estiró la ventaja y Ezequiel Navarro cerró la cuenta. El descuento mauritano llegó a través de Tijamy, a los 61 minutos, en uno de los pocos momentos de zozobra para el equipo argentino.

El partido fue intenso, con fricción, varias amonestaciones y la expulsión de Brandon Cortés, que igualmente se dio el gusto de anotar el tercer tanto albiceleste. Surgido de Boca Juniors, el mediocampista ofensivo tuvo pasos por Universidad de Chile, Central Córdoba de Santiago del Estero y Nueva Chicago, y hoy viste la camiseta de Patronato, siempre recordado como una de las joyas de aquel grupo.

Varela, Blázquez, Miljevic y compañía: las otras historias del COTIF

El mediocampo de esa Argentina Sub 18 también tenía como pieza clave a Alan Varela, volante central formado en la cantera de Boca. Titular en ese encuentro, con el tiempo se transformó en eje del mediocampo xeneize y más tarde dio el salto a Europa para sumarse al Porto de Portugal, donde se consolidó como uno de los argentinos seguidos de cerca por los gigantes de la Premier League.

En el arco se destacó Joaquín Blázquez, surgido de Talleres de Córdoba. Aquel día tuvo una actuación sólida en Valencia, y su carrera lo llevó luego a experiencias en el Valencia CF, en el Stade Brestois 29 de Francia, un regreso al fútbol argentino para defender el arco de Platense y su actualidad en Independiente de Avellaneda.

  • Enzo Fernández, de la Reserva de River a campeón del mundo con la Selección Mayor.
  • Alan Varela, de Boca a figura del Porto en el fútbol portugués.
  • Joaquín Blázquez, un recorrido que incluye España, Francia y la Primera División argentina.
  • Brandon Cortés, talento surgido de Boca, hoy en Patronato.
  • Matko Miljevic, mediocampista con pasado en Argentinos, Newell’s y Huracán, actualmente en Racing.

El caso de Matko Miljevic también resulta ilustrativo de la proyección de esa camada. Formado desde el baby fútbol en el club 12 de Octubre de Lanús y luego en las divisiones preinfantiles de Boca Juniors, fue jugador de Argentinos Juniors cuando marcó su gol de penal ante Mauritania. Más tarde pasó por el Montreal de Canadá, regresó al país para jugar en Newell’s y Huracán y hoy es parte del plantel de Racing, con contrato por cuatro años.

Lo que en 2019 fue una tarde de calor y fútbol juvenil en L’Alcúdia, hoy se recuerda como el día en que la Argentina vio, sin saberlo, a varios de los protagonistas de su futuro cercano en la elite mundial.

A la distancia, aquel 4-1 ante Mauritania se resignifica como algo más que una victoria en un torneo juvenil: fue la primera gran escena internacional de una generación que, con Enzo Fernández como estandarte, terminaría levantando la Copa del Mundo y llevando el fútbol argentino otra vez a la cima.

- Publicidad -
- Publicidad -
- Publicidad -