Tensión con Irán: Trump menciona el control del petróleo como opción

NewsITe
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, volvió a endurecer su discurso frente a Irán al afirmar que tomar el control del suministro de petróleo de ese país es “una opción” que su administración mantiene sobre la mesa. Las declaraciones se conocieron tras una reunión de gabinete en la Casa Blanca y reavivaron las tensiones en Medio Oriente y en el mercado energético internacional.
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Consultado por periodistas sobre si una salida al conflicto con Teherán podría incluir medidas más agresivas, Trump evitó detallar escenarios concretos, aunque dejó abierta la puerta a una escalada. “No hablaría de eso, pero es una opción”, respondió, marcando nuevamente una postura de máxima presión hacia la República Islámica.
En su exposición, el mandatario estadounidense estableció un paralelismo con la situación de Venezuela, país sobre el cual Washington ejerció una fuerte presión política y económica en los últimos años. Trump afirmó que, tras la caída de Nicolás Maduro, Estados Unidos habría trabajado con la presidenta encargada Delcy Rodríguez en materia energética y en otros frentes, lo que —según su visión— derivó en un beneficio económico significativo para ambos países.
Venezuela como “modelo” y la disputa por los recursos
Trump destacó que, en el caso venezolano, Estados Unidos habría obtenido “miles de millones y miles de millones de dólares” en el marco de esa cooperación. Sostuvo además que Venezuela estaría “mejor ahora que nunca en su historia” y describió la relación como una “especie de empresa conjunta” en la que Washington habría salido ampliamente favorecido. Estas declaraciones se enmarcan en una retórica que coloca el acceso a los recursos energéticos como objetivo central de la política exterior estadounidense.
El secretario de Estado, Marco Rubio, reforzó esa narrativa al asegurar que en los primeros meses de 2026 Venezuela generó más ingresos por ventas de petróleo que en casi todo el año previo, y sostuvo que “el dinero ya no está siendo robado”. Este tipo de mensajes busca subrayar que la intervención de Estados Unidos en países petroleros puede traducirse, según la versión oficial, en mayor control, transparencia y ganancias económicas.
Abundancia energética y presión sobre Irán
Trump también minimizó el impacto de la guerra en el abastecimiento de crudo a su país. Aseguró que Estados Unidos no depende del estrecho de Ormuz —paso clave para el transporte de petróleo desde Medio Oriente— y remarcó que la producción local de hidrocarburos le da a Washington un margen de maniobra sin precedentes. “Tenemos muchísimo petróleo. Nuestro país no se ve afectado por esto. Tenemos el doble de petróleo que Arabia Saudita o Rusia, y pronto será el triple”, afirmó.
Lejos de mostrarse urgido por alcanzar un entendimiento con Irán, el mandatario buscó transmitir fortaleza. Señaló que no está “desesperado” por un acuerdo y que corresponde a los líderes iraníes dar señales claras si quieren detener el conflicto. En ese marco, volvió a exigir que Teherán renuncie de manera permanente a sus ambiciones nucleares, condición que Washington considera innegociable.
Negociaciones discretas y un “regalo” petrolero
Trump reveló además que Estados Unidos mantuvo “conversaciones muy sustanciales” con funcionarios iraníes cuya identidad no precisó. Como muestra de esos contactos, mencionó el paso de varios buques petroleros a través del estrecho de Ormuz, episodio que describió como parte de un misterioso “regalo” ofrecido por Irán.
- Según el mandatario, Irán habría autorizado el tránsito de ocho grandes barcos de petróleo.
- Además, se habrían sumado dos buques adicionales “para disculparse por algo que dijeron”.
- Trump indicó que los navíos navegaron bajo bandera de Pakistán.
“Fue un regalo muy grande, de enorme valor, y no voy a decirles cuál es el regalo, pero fue un premio muy significativo”, declaró Trump en el Despacho Oval.
Para la Casa Blanca, el episodio sería una señal de que se está negociando “con las personas adecuadas” del lado iraní. Sin embargo, el tono desafiante de Trump al plantear que controlar el petróleo de Irán es una “opción” mantiene alta la tensión en una región clave para el suministro energético mundial y abre nuevos interrogantes sobre el rumbo de la política exterior estadounidense en un escenario global cada vez más inestable.

