Un controvertido general africano vuelve al centro de la escena

NewsITe
El general Muhoozi Kainerugaba, jefe de las Fuerzas de Defensa del Pueblo de Uganda e hijo del presidente Yoweri Museveni, volvió a desatar polémica internacional tras sugerir que su país podría involucrarse directamente en el conflicto de Oriente Medio en defensa de Israel. El militar utilizó su cuenta de X (ex Twitter) para advertir que cualquier intento de “destruir” o “derrotar” al Estado hebreo llevaría a Uganda a la guerra, del lado israelí.
“El mundo está cansado de esto. Pero cualquier conversación sobre la destrucción o la derrota de Israel nos llevará a la guerra, ¡del lado de Israel!”, escribió el alto mando, en declaraciones que reavivaron el debate sobre el alineamiento internacional de Uganda y su rol en la región africana y en la política global.
En otro mensaje, Kainerugaba fundamentó su posición con un argumento religioso: “Estamos con Israel porque somos cristianos”, aseguró, según consignó la cadena rusa Actualidad RT en informaciones a las que accedió la agencia Noticias Argentinas. Sus expresiones se inscriben en una larga tradición de vínculos políticos, militares y religiosos entre Uganda e Israel, marcada por episodios históricos de alto impacto.
Un vínculo marcado por la Operación Entebbe
El general recordó recientemente uno de los capítulos más conocidos de esa relación: la Operación Entebbe de 1976, cuando fuerzas especiales israelíes rescataron en suelo ugandés a rehenes de un vuelo de Air France secuestrado por un comando palestino y alemán. En ese operativo murió Yoni Netanyahu, hermano del actual primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu.
Kainerugaba anunció el mes pasado que Uganda erigirá una estatua en homenaje a Yoni Netanyahu, gesto que fue leído como una señal política hacia el gobierno israelí y como ratificación del alineamiento de Kampala con Tel Aviv en el actual contexto de tensión en Oriente Medio.
Excentricidades públicas y elogios a Giorgia Meloni
El jefe militar ugandés es conocido por sus declaraciones estridentes en redes sociales. En octubre de 2022, publicó un mensaje en el que decía estar dispuesto a ofrecer 100 vacas de la raza Nkore a la primera ministra italiana, Giorgia Meloni, a quien calificó de “intrépida y sincera”. El comentario fue interpretado como una mezcla de broma y coqueteo político.
“¡Le daría 100 vacas Nkore inmediatamente! ¡¡Por ser intrépida y sincera!!”, escribió. Luego explicó a su audiencia europea que, en la cultura local, regalar una vaca a una mujer es un gesto tradicional de aprecio, en contraste con la costumbre occidental de obsequiar flores.
Amenazas a Kenia y tensiones regionales
No fue la única vez que sus posteos generaron revuelo. Días antes de su elogio a Meloni, Kainerugaba encendió alarmas diplomáticas al afirmar en Twitter que su Ejército podría tomar Nairobi, capital de Kenia, “en menos de dos semanas”. También sugirió que ambos países abandonaran sus fronteras heredadas del período colonial y se unificaran.
- Las amenazas motivaron un pedido de disculpas oficial del presidente Museveni al pueblo keniano.
- Lejos de ser sancionado severamente, el general fue removido de su cargo operativo en el Ejército pero, al mismo tiempo, ascendido a general de cuatro estrellas.
“Mi Ejército y yo no tardaríamos ni dos semanas en tomar Nairobi”, escribió Kainerugaba, en uno de los mensajes que más irritación causó en Kenia.
En un comunicado, Museveni afirmó haber dialogado con su par keniano William Ruto sobre el tema y asumió la responsabilidad por los dichos de su hijo, aunque evitó pronunciarse sobre el episodio de Meloni.
El fantasma de Idi Amin y la memoria de Uganda
Las excentricidades y amenazas públicas de Muhoozi Kainerugaba despiertan inevitablemente el recuerdo de Idi Amin Dada, el militar que gobernó Uganda entre 1971 y 1979 bajo un régimen considerado dictatorial y responsable de graves violaciones a los derechos humanos y masacres que algunos organismos califican como genocidio.
Idi Amin también fue célebre por su comportamiento errático, sus títulos grandilocuentes y su prolífica descendencia, estimada en decenas de hijos. Esa memoria histórica hace que cada declaración explosiva de un alto mando militar en Uganda genere preocupación tanto dentro como fuera del país, en una región donde la estabilidad política continúa siendo frágil.
En ese marco, las recientes proclamas de Kainerugaba a favor de Israel y sus comentarios beligerantes en redes sociales son observados con atención por las cancillerías de África y del resto del mundo, que siguen de cerca cualquier señal de involucramiento de nuevos actores estatales en los conflictos de Oriente Medio.

