El Gobierno espera una nueva señal sobre la actividad económica

El Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) difundirá este jueves el Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) correspondiente a enero, un dato clave para medir el pulso de la economía argentina en el arranque del año. El informe permitirá conocer cómo evolucionó la producción de bienes y servicios luego de un 2024 que cerró con números positivos y fuerte repercusión política.
El EMAE es un indicador que resume la evolución mensual de la actividad de los principales sectores productivos a nivel nacional. Su relevancia radica en que funciona como un anticipo de las tasas de variación del Producto Interno Bruto (PIB) trimestral, por lo que es seguido de cerca por analistas, empresas y el propio Gobierno a la hora de proyectar crecimiento, recaudación y empleo.
De acuerdo con los últimos datos oficiales disponibles, la actividad económica había mostrado una suba del 1,8% en la comparación mensual y del 3,5% interanual. Con esos resultados, el año 2024 cerró con un aumento acumulado del 4,4% respecto de 2023, desempeño que fue rápidamente capitalizado por la administración nacional como una señal de recuperación.
Impacto político y expectativas oficiales
Las cifras favorables del EMAE generaron una fuerte repercusión dentro del Gobierno. El presidente Javier Milei destacó entonces que la Argentina “avanza” y aprovechó para cuestionar a los “profetas del caos” y al denominado “riesgo kuka”, en referencia a los sectores que, según interpreta, pronosticaban un deterioro sostenido de la economía.
En la misma línea, el ministro de Economía, Luis Caputo, había desglosado los principales componentes detrás de la mejora de la actividad, resaltando la recuperación de algunos rubros productivos y el impacto de las políticas económicas aplicadas por el Ejecutivo. Para el equipo económico, el dato de enero será clave para confirmar si esa tendencia se sostiene o si comienzan a verse signos de desaceleración.
Qué miran los analistas en el nuevo EMAE
Economistas y consultoras privadas pondrán el foco en el comportamiento de sectores sensibles, como la industria manufacturera, el comercio, la construcción y los servicios. También será relevante observar el desempeño del agro, que suele incidir con fuerza en el nivel de actividad, así como la evolución del consumo interno en un contexto de alta inflación y pérdida del poder adquisitivo.
- La variación mensual de la actividad general y la comparación interanual.
- El aporte de cada sector al crecimiento o caída del indicador.
- Las señales que el dato pueda dar sobre el rumbo del PIB trimestral.
- El impacto potencial en la recaudación fiscal y el mercado laboral.
El EMAE es una de las principales herramientas estadísticas para evaluar, casi en tiempo real, cómo se mueve la economía argentina y anticipar la trayectoria del Producto Interno Bruto.
Con el dato de enero, el Gobierno buscará consolidar el relato de una economía en recuperación, mientras que la oposición y los analistas críticos evaluarán si se trata de un rebote puntual o de una mejora sostenible. En un escenario marcado por la tensión social y los desafíos fiscales, cada informe del INDEC se convierte en un insumo central para el debate público y para las decisiones de inversión, consumo y política económica.

