Stellantis ajusta su planta clave en el Gran Buenos Aires

NewsITe
El Grupo Stellantis confirmó un recorte en el nivel de actividad de su histórica planta de El Palomar, en el partido bonaerense de Tres de Febrero, donde se producen los Peugeot 208, Peugeot 2008, Peugeot Partner y Citroën Berlingo. La automotriz cerrará uno de los dos turnos de producción y lanzará un programa de retiros voluntarios para parte de su personal.
La decisión se enmarca en un proceso de “reacomodamiento” productivo, con el que la compañía busca alinear su operación a la realidad actual del mercado automotor argentino y regional. Según difundió la firma a medios especializados, la fuerte caída de la demanda en Brasil —principal destino de exportación de varios modelos fabricados en El Palomar— obligó a revisar el volumen de producción.
El plan de retiros voluntarios será comunicado formalmente durante abril y comenzará a implementarse a partir de mayo. En esta primera etapa no está previsto modificar el portafolio de modelos que salen de la línea de montaje, pero sí se reducirá la dotación de operarios, indicaron fuentes del sector.
Competitividad en jaque y un ajuste para sostener la planta
Desde Stellantis explican que la medida apunta a garantizar la continuidad de la actividad industrial en El Palomar a mediano plazo. La fábrica, que emplea a alrededor de 2.500 personas, viene atravesando en los últimos meses sucesivas interrupciones temporales de producción y paradas programadas para administrar el stock disponible.
Incluso se adelantaron vacaciones para acomodar los niveles de inventario y adecuar el ritmo de fabricación a una demanda que se mostró más débil, tanto en el mercado interno como en el externo. La empresa reconoce “importantes desafíos de competitividad” que obligan a reorganizar la operación y achicar costos.
La planta de El Palomar tiene además un rol estratégico dentro del grupo, ya que es la única en el país preparada para producir vehículos híbridos. Por ese motivo, la automotriz insiste en que se trata de un ajuste destinado a preservar la sustentabilidad operativa, y no de una señal de desinversión o cierre.
Un contexto adverso para la industria automotriz local
La decisión de Stellantis se da en un escenario complejo para la industria automotriz argentina. De acuerdo con datos del sector, en el primer bimestre la producción nacional acumuló una caída superior al 30% interanual, mientras que las exportaciones retrocedieron más de 20%, afectadas por la desaceleración regional.
- Descenso de la demanda en Brasil, principal destino de exportación.
- Mayor presencia de vehículos importados en el mercado interno.
- Costos impositivos y logísticos que presionan sobre la competitividad.
- Dificultades de financiamiento para terminales y concesionarios.
En paralelo, el mercado local cambió su composición: hoy alrededor del 70% de los autos patentados son importados, lo que incrementa la competencia sobre modelos de fabricación nacional como el Peugeot 208 y el 2008. Desde ADEFA, la entidad que nuclea a las terminales, vienen reclamando una reducción de la carga tributaria, mejoras en infraestructura y menores costos logísticos para recuperar terreno.
La reestructuración en El Palomar refleja la tensión entre la necesidad de sostener el empleo industrial y la urgencia por ganar competitividad en un mercado que se contrajo con fuerza.
Por el momento, la otra planta argentina de Stellantis, ubicada en Ferreyra, Córdoba, mantiene su esquema de producción sin cambios. Allí se fabrican los Fiat Cronos, Fiat Titano y la pick up Ram Dakota, modelos que hoy no registran ajustes en sus niveles de manufactura ni anuncios de retiros voluntarios.

