Netanyahu insiste en que la guerra contra Irán continúa

NewsITe
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, aseguró que la campaña militar y política de Israel contra Irán y sus aliados regionales “sigue en curso”, pese a las versiones que señalan una posible distensión impulsada por la administración de Donald Trump. Las declaraciones se conocieron durante una reunión con alcaldes y funcionarios de comunidades del norte de Israel, una zona marcada por la tensión en la frontera con el Líbano.
En ese marco, Netanyahu remarcó que el “desmantelamiento” de Hezbollah continúa siendo “una prioridad absoluta” para su gobierno, al considerar al grupo como pieza clave de la influencia iraní en la región. El mandatario vinculó directamente las operaciones en territorio libanés con el conflicto más amplio que Israel mantiene con Teherán, al que acusa de financiar y armar a milicias hostiles en toda la región.
Según el premier israelí, las Fuerzas de Defensa de Israel ampliaron su presencia en una “zona de amortiguación” en el sur del Líbano, diseñada para alejar a los combatientes de Hezbollah de la línea de frontera y reforzar la sensación de seguridad en las comunidades civiles israelíes cercanas. “Hemos creado una auténtica zona de seguridad que impide cualquier incursión terrestre en Galilea y nuestra frontera norte”, afirmó, citado por la cadena CNN.
Netanyahu agregó que, en este contexto, Israel está configurando “un cinturón de seguridad más amplio” que combine despliegue militar, inteligencia y coordinación con autoridades locales. De acuerdo con su visión, ese esquema busca impedir infiltraciones, ataques sorpresa y el lanzamiento de cohetes desde posiciones cercanas a la frontera.
Hezbollah, el rol de Irán y el frente norte israelí
El jefe de gobierno sostuvo que Israel habría neutralizado “la mayor parte de la amenaza de misiles de Hezbollah”, aunque admitió que “aún queda trabajo por hacer”. La organización libanesa, respaldada política y militarmente por Irán, es considerada por Israel como su principal enemigo en el frente norte, por su arsenal de cohetes y su capacidad para operar tanto en superficie como a través de túneles.
En ese sentido, Netanyahu afirmó que las fuerzas israelíes lograron “eliminar” lo que describió como la amenaza de una incursión masiva por parte de la unidad Radwan, una fuerza de operaciones especiales de Hezbollah entrenada para infiltrarse en territorio israelí. De acuerdo con su relato, se trataba de un plan que contemplaba el uso combinado de ataques terrestres y subterráneos para intentar tomar posiciones en comunidades del norte de Israel.
- Refuerzo de la frontera norte mediante una zona de amortiguación en el sur del Líbano.
- Operaciones orientadas a reducir la capacidad misilística de Hezbollah.
- Advertencias constantes sobre el rol de Irán como sostén militar y financiero del grupo.
“Hemos eliminado esa amenaza. Ya no existe”, subrayó Netanyahu al referirse a la posibilidad de una invasión terrestre a gran escala de Hezbollah en el norte de Israel.
Las afirmaciones del premier se producen en paralelo a los esfuerzos diplomáticos de Washington por explorar canales de diálogo con Teherán, en un tablero regional atravesado por tensiones cruzadas. Mientras las negociaciones y movimientos diplomáticos avanzan, Israel mantiene su discurso de firmeza frente a Irán y sus aliados en la región, con el frente norte como uno de los puntos más sensibles.

